76. También se aplica a los sacerdotes que han hecho la purificación necesaria pero que todavía están dentro del periodo de su contaminación (Lv. 22:6)


 “la persona que lo tocare será inmunda hasta la noche, y no comerá de las cosas sagradas antes que haya lavado su cuerpo con agua”

 

Como parte de pacto que en su momento Dios hizo con su pueblo, estableció ciertas condiciones que debían reunir quienes fuesen investidos como sacerdotes, siendo estas destinadas a reflejar la perfección y santidad del Dios al que servían por lo que, en caso de tener alguna contaminación temporal no podían ejercer su ministerio hasta en tanto ésta hubiese pasado.

 

Levítico 22

Cualquier varón de la descendencia de Aarón que fuere leproso, o padeciere flujo, no comerá de las cosas sagradas hasta que esté limpio. El que tocare cualquiera cosa de cadáveres, o el varón que hubiere tenido derramamiento de semen, o el varón que hubiere tocado cualquier reptil por el cual será inmundo, u hombre por el cual venga a ser inmundo, conforme a cualquiera inmundicia suya; la persona que lo tocare será inmunda hasta la noche, y no comerá de las cosas sagradas antes que haya lavado su cuerpo con agua. Cuando el sol se pusiere, será limpio; y después podrá comer las cosas sagradas, porque su alimento es. Mortecino ni despedazado por fiera no comerá, contaminándose en ello. Yo Jehová. Guarden, pues, mi ordenanza, para que no lleven pecado por ello, no sea que así mueran cuando la profanen. Yo Jehová que los santifico.

 

La parte que interesa es la que señala “… la persona que lo tocare será inmunda hasta la noche, y no comerá de las cosas sagradas antes que haya lavado su cuerpo con agua…”

 

El entendimiento natural apunta a una perfección física de aquel que fuese a servir ante Dios, pero de igual forma, y para su iglesia, apunta a una perfección espiritual requerida para lo mismo.

 

Los elegidos saben que están llamados a triunfar y llegar a ser reyes y sacerdotes con Cristo en el reino venidero (Revelación1:6; 5:10), pero de ya la función sacerdotal, bajo al sacerdocio de Melquisedec reestablecido por Cristo, implica para el cristiano su desempeño a través de Jesús como Sumo Sacerdote:

 

Hebreos 10:19-20

Entonces, hermanos, puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Jesús, por un camino nuevo y vivo que El inauguró para nosotros por medio del velo, es decir, Su carne

 

Este acceso al Lugar Santísimo, ganado por Cristo, implica para los cristianos la compartir con Jesús la función sacerdotal:

 

1 Pedro 2:9

Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anuncien las virtudes de Aquél que los llamó de las tinieblas a Su luz admirable.

 

Romanos 15:16

para ser ministro de Cristo Jesús a los gentiles, ministrando a manera de sacerdote el evangelio de Dios, a fin de que la ofrenda que hago de los gentiles sea aceptable, santificada por el Espíritu Santo.

 

Este desempeño de la función sacerdotal por los cristianos no implica la perfección y santidad de estos últimos sino el inicio de la función en tanto los creyentes son edificados:

 

1 Pedro 2:5

también ustedes, como piedras vivas, sean edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.

 

Y como parte de esta función hay desempeños específicos a los que los creyentes con llamados unidos a Cristo Jesús:

 

Romanos 12:1

Por tanto, hermanos, les ruego por las misericordias de Dios que presenten sus cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable (agradable) a Dios, que es el culto racional de ustedes.

 

Romanos 6:13

ni presentéis los miembros de vuestro cuerpo al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.

 

 

Hebreos 13:15-16

Así que ofrezcamos continuamente a Dios, por medio de Jesucristo, un sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de los labios que confiesan su nombre. No se olviden de hacer el bien y de compartir con otros lo que tienen, porque ésos son los sacrificios que agradan a Dios.

 

Más, sin embargo, y este es el nivel espiritual que debe entender la iglesia, ese desempeño, de ya, está siendo requerido para realizarse de manera perfecta (Mateo 5:48) y santa (1 Pedro 1:15-16) y, sobre esto, a lo largo de la Escritura encontramos exhortaciones, admoniciones, correcciones que conllevan en la vida del cristiano al perfeccionamiento y la santificación, y cuyo sentido principal conlleva a la obediencia debida a la verdad revelada.

 

Lucas 6:46

¿Y por qué me llamáis: ``Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?

 

Mateo 7:21

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo

 

Romanos 2:13

…porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados.

 

Santiago 1:22

Sed hacedores de la palabra y no solamente oidores que se engañan a sí mismos.

 

Mateo 7:24

Por tanto, cualquiera que oye estas palabras mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca;

 

El evento culmen de lo anterior está dado por la enseñanza dada por Jesús respecto del fin de los tiempos, cuando aquellos que pusieron por obra las funciones de profeta, sacerdote y rey serán reconocidos para completarlas en su persona de una manera completa, total, perfecta, santa y gloriosa:

 

Mateo 25:31-46

31 Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria,

32 y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.

33 Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.

34 Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.

35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis;

36 estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.

37 Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber?

38 ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos?

39 ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?

40 Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.

41 Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.

42 Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;

43 fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.

44 Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?

45 Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis.

46 E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

 

Con todo y todo, estando aún en esta carne, es posible –como posibilidad no como permisividad- que los elegidos tropiece, caigan, vamos: pequen, siendo que por ese solo hecho se estarían incapacitando para el servicio al que han sido llamados, por lo que, en tanto aquello no pase y sean rehabilitados están imposibilitados en ejercerlo, ¿y cómo lograr esto?, arrepinitepdonos de los pecados y pidiendo perdón a Dios por medio de Jesucristo.

 

1 Juan 2:1

Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.

 

Romanos 8:34

¿Quién es el que condena? Cristo Jesús es el que murió, sí, más aún, el que resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

 

1 Timoteo 2:5

Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre

 

Hebreo 7

22 Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto.

23 Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar; 24 mas este, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; 25 por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.

26 Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos; 27 que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo. 

 

Ésto también se aplica a los sacerdotes que han hecho la purificación necesaria pero que todavía están dentro del periodo de su contaminación: “la persona que lo tocare será inmunda hasta la noche, y no comerá de las cosas sagradas antes que haya lavado su cuerpo con agua” (Lv. 22:6).

 

Como parte de pacto que en su momento Dios hizo con su pueblo, estableció ciertas condiciones que debían reunir quienes fuesen investidos como sacerdotes, siendo estas destinadas a reflejar la perfección y santidad del Dios al que servían por lo que, en caso de tener alguna contaminación temporal no podían ejercer su ministerio hasta en tanto ésta hubiese pasado.

 

Levítico 22

Cualquier varón de la descendencia de Aarón que fuere leproso, o padeciere flujo, no comerá de las cosas sagradas hasta que esté limpio. El que tocare cualquiera cosa de cadáveres, o el varón que hubiere tenido derramamiento de semen, o el varón que hubiere tocado cualquier reptil por el cual será inmundo, u hombre por el cual venga a ser inmundo, conforme a cualquiera inmundicia suya; la persona que lo tocare será inmunda hasta la noche, y no comerá de las cosas sagradas antes que haya lavado su cuerpo con agua. Cuando el sol se pusiere, será limpio; y después podrá comer las cosas sagradas, porque su alimento es. Mortecino ni despedazado por fiera no comerá, contaminándose en ello. Yo Jehová. Guarden, pues, mi ordenanza, para que no lleven pecado por ello, no sea que así mueran cuando la profanen. Yo Jehová que los santifico.

 

Como se comentó al inicio, la parte que interesa es aquella que señala que “…la persona que lo tocare será inmunda hasta la noche, y no comerá de las cosas sagradas antes que haya lavado su cuerpo con agua…”, ahora bien, para el elegido, ¿qué representa esa agua en la que debe lavarse para estar de nuevo limpio? “para santificarla [a la iglesia], habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra” (Efesios 5:26). De esta forma, el elegido que en su andar por el Camino a las promesas dadas ha tropezado, ha caído, vamos: ha pecado, debe lavarse por la Palabra, tanto escrita como hecha carne, es decir, revisar su actuar a la luz de la Palabra escrita, la Escritura para comprender su falta y pedir perdón a Dios por medio de la Palabra hecha carne, Jesús.

 

El mandamiento contemplado en las leyes mosaicas de que la prohibición de servir en el Templo también se aplica a los sacerdotes contaminados, sigue vigente, más sin embargo espiritualizado referido a esa perfección y santidad espiritual requerida de ya para todo el que como hijo de Dios tenga participación en el reino venidero. 


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