99. No se puede ofrecer nada sin sal en el altar (Lv. 2:13)
“Y sazonarás con sal toda ofrenda que presentes, y no harás que falte jamás de tu ofrenda la sal del pacto de tu Dios; en toda ofrenda tuya ofrecerás sal” Como parte del pacto que Dios hizo en su momento con su pueblo, estableció ciertas normas relativas a las ofrendas las cuales, vistas desde el punto natural, parecieran no tienen mayor sentido, pero si se comprenden espiritualmente se llegan a vislumbrar las verdades subyacentes, una de estas disposiciones es la de Levítico 2:13 que obliga a presentar todo lo que se ofrezca a Dios con sal, ¿por qué esto? Comencemos reflexionando sobre esto. El relato de la mujer de Lot (Génesis 19:1-26) convirtiéndose en sal es uno de tantos que en la Escritura plantea un reto para quien lo aborda, primero por lo desproporcionado del castigo, después de todo no parecería que simplemente por desobedecer la orden de no voltear atrás dada en Génesis 19:17 alguien pudiera ser muerto convirtiéndose en estatua de sal, y segundo,...