101. No matar a un animal ni a su cría el mismo día (Lv. 22:28)
“Y sea vaca u oveja, no degollaréis en un mismo día a ella y a su hijo” Como parte del pacto que en su momento Dios hizo con su pueblo estableció una serie de holocaustos, ofrendas y sacrificios que debían presentarse por diversas razones y bajo ciertas condiciones y formalidades debidas, en el caso de que éstos implicasen animales, Dios estableció la regla de no matar a un animal ni a su cría el mismo día. De manera natural hay un entendimiento excesivamente básico –si se permite la expresión- referido, por quienes quieren entender esto, a una cuestión de misericordia natural pues la figura de un animal degollado al mismo tiempo que su cría puede ser chocante. Pero ¿eso sería todo?, claro que no, como todas las normas del antiguo testamento ésta también es una sombra que apunta a una realización posterior espiritual incluso plena. Veamos. Primeramente, en cuanto a holocaustos, ofrendas y sacrificios, podemos ver que de manera natural éstos están ...