50. Se debe llevar un servicio religioso cada día de la fiesta de tabernáculos (Nm. 29:13)
“Y
ofreceréis en holocausto, en ofrenda encendida a Jehová en olor grato, trece
becerros de la vacada, dos carneros, y catorce corderos de un año; han de ser
sin defecto”
La
última fiesta en el orden de las establecidas por Dios era la de los
Tabernáculos. Tabernáculos (sukkōt, סוכות, es una palabra plural que deriva de
sukkah, סוכה, y que significa
cabaña, tienda tabernáculo; esta última tiene su referente con la palabra
mishkán, מִשְׁכָּן, morada, vivienda, tabernáculo).
Como
señala Levítico Levítico 23:34 (Levítico 23:39, 41; Números 29:12) esta fiesta
se celebraba “a los quince días de
este mes séptimo”, el séptimo mes era Tishri
(Septiembre-Octubre), como ya se comentó es la última fiesta de las tres consideradas de otoño:
Trompetas, Expiación, y Tabernáculos.
Las
primeras referencias a la palabra tabernáculo las encontramos en Éxodo y se
refiere al santuario móvil construido por los israelitas bajo las instrucciones
dadas por Dios a Moisés en el Monte Sinaí.
Éxodo
25:8-9: Y que hagan un santuario [mishkán, מִשְׁכָּן] para mí, para que yo
habite entre ellos. Conforme a todo lo que te voy a mostrar, [conforme] al
diseño del tabernáculo [mishkán, מִשְׁכָּן] y al diseño de todo su mobiliario,
así [lo] haréis.
Lo
interesante de Éxodo 25:8-9 es que el Tabernáculo, en palabras de Dios mismo,
era “para que yo habite entre ellos” (Éxodo 25-27, 30, contiene las
especificaciones de cómo habría de construirse el Tabernáculo de Éxodo 25:8-9).
En
Juan 1:14 tenemos una cita muy conocida, referida a Jesús, que señala como es
que “el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria
como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad”. La palabra
traducida como “habitó” es eskēnōsen, ἐσκήνωσεν que significa morada, vivienda,
tabernáculo, exactamente igual que mishkán, מִשְׁכָּן.
Si
tradujéramos Juan 1:14 bajo esta premisa sería correcto indicar que “el Verbo
se hizo carne, y [levantó su tienda, levantó su tabernáculo] entre nosotros, y
vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de
verdad”.
Ahora
bien, si la palabra para Tabernáculo es mishkán, מִשְׁכָּן, ¿de dónde viene
referirse a esta fiesta por sukkōt, סוכות? En las instrucciones dadas por Dios
sobre uno de los aspectos que esta fiesta debía de cubrir, contenidos en
Levítico 23:39-42, se señala que “en tabernáculos [sukkōt, סוכות ] habitaréis
siete días; todo natural de Israel habitará en tabernáculos [sukkōt, סוכות]”,
en cumplimiento de esto vemos cómo es que Nehemías 8:17 relata cómo es que
después del cautiverio la gente de Israel comenzó de nuevo a celebrar esta
fiesta y señala “Y toda la congregación que volvió de la cautividad hicieron
tabernáculos [sukkōt, סוכות], y en tabernáculos [sukkōt, סוכות] habitaron; porque desde los días de Josué
hijo de Nun hasta aquel día, no habían hecho así los hijos de Israel. Y hubo
alegría muy grande”. Así vemos que el pueblo en tiempos de Nehemías, para
celebrar esta fiesta, construyó tabernáculos [sukkōt, סוכות].
Así
que tenemos dos referentes para la palabra Tabernáculo, uno relacionado con el
lugar donde mora [vivienda] Dios y Su Hijo, el otro referido con los lugares
donde mora [vivienda] su pueblo. De esta forma
la fiesta de los Tabernáculos tiene su referente en la sombra
representativa a cumplimentarse en un futuro cuando Jesús y el Padre habiten
entre nosotros, pero de igual forma se refiere a nosotros cuando lleguemos a
ser tabernáculos.
Siguiendo con el análisis de la fiesta
vemos como se menciona en Levítico 23:34, Números 29:12 y Deuteronomio 16:13
que la fiesta de los Tabernáculos debía ser celebrada por el pueblo de Israel
durante siete días, siendo el primer día de estos siete de reposo (Levítico
23:36, 39; Números 29:12). Números
29:13-34 prescribe los holocaustos, ofrendas y libaciones a realizarse en cada
uno de estos siete días, pero Levítico 23:39 y Números 29:35 menciona un octavo
día de fiesta, el cual también era de reposo, un día que sale o excede los siete
propiamente de los siete de la fiesta de los tabernáculos pero que aun así se
vincula con ésta. Números 29:36-38 prescribe los holocaustos, ofrendas y
libaciones a realizarse en este octavo día. ¿Por qué si la fiesta son siete
días existe un octavo día de fiesta? Porque representa dos momentos diferentes
de la misma pero íntimamente relacionados. En este apartado se comentará sobre
ese primer momento dejando para el siguiente lo relativo al octavo día.
Como
ya se comentó, la fiesta de los Tabernáculos tiene un primer referente de la
sombra representativa a cumplimentarse en un futuro cuando Jesús y el Padre
habiten entre nosotros, pero esto lleva dos momentos diferentes de los misma
pero íntimamente relacionados: los siete días de la fiesta de los Tabernáculos
referidos a partir del momento cuando Jesús regresa a regir las naciones (lo
cual empieza desde el milenio) y el octavo día de la fiesta de los Tabernáculos
referido al momento posterior cuando el Padre habita entre nosotros.
Los
siete días de la fiesta representan el tiempo de Jesús con los hombres a partir
de su segunda venida, ese Jesús “Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos [son] como llama de fuego, y [hay] en su cabeza muchas diademas; y [tiene] un nombre escrito que ninguno [conoce] sino él mismo. [Está] vestido de una ropa
teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS. Y los ejércitos celestiales,
vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le [siguen] en caballos blancos. De su boca sale una
espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de
hierro [ ]. Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES
Y SEÑOR DE SEÑORES” (Revelación 19:11-16).
Esto
es muy importante tenerlo en mente pues así como las primeras cuatro fiestas de
primavera - Pascua, Panes sin levadura, Primicias, y Pentecostés- están
íntimamente interrelacionadas formando casi una única secuencia de eventos, de
igual forma últimas tres fiestas de otoño -Trompetas, Expiación, y
Tabernáculos- está de igual forma están íntimamente interrelacionadas formando
casi una única secuencia de eventos. Esta casi única secuencia de eventos
representadas por las tres fiestas de otoño se refieren al regreso de Jesús con
la resurrección/transformación de los santos que serán reyes y sacerdotes con Él
en el milenio, seguido por el período para que todos los que nunca tuvieron la
oportunidad de conocer la Verdad puedan conocerla, ser corregidos (castigados)
y puedan optar o rechazar la salvación y demostrar con hechos (su vida y sus
obras) su decisión que será para vida o muerte, y que concluye con el Padre
habitando entre nosotros.
Ahora
hay que ver también otro aspecto de esta fiesta. Como ya se comentó, la fiesta
de los Tabernáculos tiene un primer referente de la sombra representativa a
cumplimentarse en un futuro cuando Jesús y el Padre habiten entre nosotros,
pero de igual forma tiene un segundo referente a de la sombra representativa a
cumplimentarse en un nosotros al llegar a ser tabernáculos.
1
Corintios 3:16 nos pregunta “¿no sabéis que sois
templo de Dios, y que el Espíritu de
Dios mora en vosotros?”, así que nosotros somos el templo de Dios y Su
Espíritu mora en nosotros.
Si
bien somos templo de Dios estamos siendo en este momento edificados, sobre esto
Efesios 2:19-20 nos dice “Así pues, ya no sois extraños ni extranjeros, sino
que sois conciudadanos de los santos y sois de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los
apóstoles y profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular”, de igual
forma Colosenses 2:6-7 dice “Por tanto, de la manera que recibisteis a Cristo
Jesús el Señor, así andad en El; firmemente arraigados y edificados en El y confirmados en vuestra fe, tal como fuisteis instruidos,
rebosando de gratitud”.
Es
curioso que sólo la fiesta de Panes sin levadura, y ésta, Tabernáculos, no
tienen un referente temporal único en el Nuevo Testamento, es decir, todas las
fiestas que Israel celebraba en el Antiguo Testamento apuntan a un momento
preciso histórico en la historia de la salvación de la humanidad, sea ya
cumplido o por cumplirse, representado por una fecha exacta para su
cumplimiento, pero no así Panes sin levadura y Tabernáculos, fiestas que duran
siete y siete más un día, respectivamente, que señalan hacia una vida de
perfección y santidad, en el caso de Panes sin levadura para la iglesia
recogida en la primer siega y para Tabernáculos para el resto de la humanidad
recogida al cumplimiento del plan de Dios.
Por último, y al igual que en las
demás fiestas, Números 29:13-38 nos habla holocaustos, ofrendas y libaciones
que complementa esta festividad, tanto en los siete días de la misma como en el
octavo día, con toda la solemnidad,
plenitud y perfección de dicha fiesta.
El
mandamiento contemplado en las leyes mosaicas de que se debe llevar un servicio
religioso cada día de la fiesta de tabernáculos, sigue vigente más sin embargo
espiritualizado teniendo como un primer referente la sombra representativa a
cumplimentarse en un futuro cuando Jesús y el Padre habiten entre nosotros,
pero de igual forma tiene un segundo referente a de la sombra representativa a
cumplimentarse en un nosotros al llegar a ser tabernáculos, tal corresponde a
todo hijo de Dios.

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