78. Ninguna persona contaminada puede entrar en el monte del templo (Dt. 23:11)
“Pero al caer la noche se lavará con agua, y cuando se hubiere puesto el sol, podrá entrar en el campamento”
Como parte de pacto que en su momento Dios
hizo con su pueblo, estableció ciertas condiciones destinadas a preservar la
santidad del pueblo por lo que, en caso de que alguno del pueblo tuviese alguna
contaminación temporal no podía ser parte de la congregación en tanto ésta
hubiese pasado.
Levítico 23
10 Si hubiere en medio de ti alguno que no fuere
limpio, por razón de alguna impureza acontecida de noche, saldrá fuera del
campamento, y no entrará en él. 11 Pero al caer la noche se lavará con agua,
y cuando se hubiere puesto el sol, podrá entrar en el campamento.
La parte que interesa es la que señala “… Pero
al caer la noche se lavará con agua, y cuando se hubiere puesto el sol, podrá
entrar en el campamento …”
El entendimiento natural apunta a una
perfección física de aquel que fuese a servir ante Dios, pero de igual forma, y
para su iglesia, apunta a una perfección espiritual requerida para lo mismo.
Los elegidos saben que están llamados a triunfar y llegar a ser reyes y
sacerdotes con Cristo en el reino venidero (Revelación1:6; 5:10), pero de ya la
función sacerdotal, bajo al sacerdocio de Melquisedec reestablecido por Cristo,
implica para el cristiano su desempeño a través de Jesús como Sumo Sacerdote:
Hebreos
10:19-20
Entonces,
hermanos, puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo por la
sangre de Jesús, por un camino nuevo y vivo que El inauguró para nosotros por
medio del velo, es decir, Su carne
Este acceso al Lugar
Santísimo, ganado por Cristo, implica para los cristianos la compartir con
Jesús la función sacerdotal:
1
Pedro 2:9
Pero
ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido
para posesión de Dios, a fin de que anuncien las virtudes de Aquél que los
llamó de las tinieblas a Su luz admirable.
Romanos
15:16
para
ser ministro de Cristo Jesús a los gentiles, ministrando a manera de sacerdote
el evangelio de Dios, a fin de que la ofrenda que hago de los gentiles sea
aceptable, santificada por el Espíritu Santo.
Este desempeño de la función
sacerdotal por los cristianos no implica la perfección y santidad de estos
últimos sino el inicio de la función en tanto los creyentes son edificados:
1
Pedro 2:5
también
ustedes, como piedras vivas, sean edificados como casa espiritual para un
sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por
medio de Jesucristo.
Y como parte de esta función
hay desempeños específicos a los que los creyentes con llamados unidos a Cristo
Jesús:
Romanos
12:1
Por
tanto, hermanos, les ruego por las misericordias de Dios que presenten sus
cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable (agradable) a Dios, que es el
culto racional de ustedes.
Romanos
6:13
ni
presentéis los miembros de vuestro cuerpo al pecado como instrumentos de iniquidad,
sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y
vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.
Hebreos
13:15-16
Así
que ofrezcamos continuamente a Dios, por medio de Jesucristo, un sacrificio de
alabanza, es decir, el fruto de los labios que confiesan su nombre. No se
olviden de hacer el bien y de compartir con otros lo que tienen, porque ésos
son los sacrificios que agradan a Dios.
Más, sin embargo, y este es el nivel
espiritual que debe entender la iglesia, ese desempeño, de ya, está siendo
requerido para realizarse de manera perfecta (Mateo 5:48) y santa (1 Pedro
1:15-16) y, sobre esto, a lo largo de la Escritura encontramos
exhortaciones, admoniciones, correcciones que conllevan en la vida del
cristiano al perfeccionamiento y la santificación, y cuyo sentido principal
conlleva a la obediencia debida a la verdad revelada.
Lucas
6:46
¿Y por
qué me llamáis: ``Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?
Mateo
7:21
No
todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el
que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo
Romanos
2:13
…porque
no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley
serán justificados.
Santiago
1:22
Sed
hacedores de la palabra y no solamente oidores que se engañan a sí mismos.
Mateo
7:24
Por
tanto, cualquiera que oye estas palabras mías y las pone en práctica, será
semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca;
El evento culmen de lo
anterior está dado por la enseñanza dada por Jesús respecto del fin de los
tiempos, cuando aquellos que pusieron por obra las funciones de profeta,
sacerdote y rey serán reconocidos para completarlas en su persona de una manera
completa, total, perfecta, santa y gloriosa:
Mateo 25:31-46
31 Cuando el
Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con
él, entonces se sentará en su trono de gloria,
32 y serán
reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros,
como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.
33 Y pondrá
las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.
34 Entonces el
Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino
preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
35 Porque tuve
hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero,
y me recogisteis;
36 estuve
desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis
a mí.
37 Entonces
los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te
sustentamos, o sediento, y te dimos de beber?
38 ¿Y cuándo
te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos?
39 ¿O cuándo
te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?
40 Y
respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a
uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.
41 Entonces
dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno
preparado para el diablo y sus ángeles.
42 Porque tuve
hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;
43 fui
forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y
en la cárcel, y no me visitasteis.
44 Entonces
también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento,
sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?
45 Entonces
les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno
de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis.
46 E irán
éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.
Con todo y todo, estando aún en esta carne,
es posible –como posibilidad no como permisividad- que los elegidos tropiece,
caigan, vamos: pequen, siendo que por ese solo hecho se estarían incapacitando
para el servicio al que han sido llamados, por lo que, en tanto aquello no pase
y sean rehabilitados están imposibilitados en ejercerlo, ¿y cómo lograr esto?, arrepintiéndonos
de los pecados y pidiendo perdón a Dios por medio de Jesucristo.
1 Juan 2:1
Hijitos míos, estas cosas os escribo para que
no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a
Jesucristo el justo.
Romanos 8:34
¿Quién es el que condena? Cristo Jesús es el
que murió, sí, más aún, el que resucitó, el que además está a la diestra de
Dios, el que también intercede por nosotros.
1 Timoteo 2:5
Porque hay un solo Dios, y también un solo
mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre
Hebreo 7
22 Por tanto,
Jesús es hecho fiador de un mejor pacto.
23 Y los otros
sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían
continuar; 24 mas este, por cuanto permanece para
siempre, tiene un sacerdocio inmutable; 25 por
lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios,
viviendo siempre para interceder por ellos.
26 Porque tal
sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los
pecadores, y hecho más sublime que los cielos; 27 que
no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero
sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque
esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.
Como se comentó al inicio, la parte que
interesa es aquella que señala que “…Pero al caer la noche se
lavará con agua, y cuando se hubiere puesto el sol, podrá entrar en el
campamento …”, ahora bien, para el elegido, ¿qué representa esa agua en la que
debe lavarse para estar de nuevo limpio? “para santificarla [a la iglesia],
habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra” (Efesios 5:26).
De esta forma, el elegido que en su andar por el Camino a las promesas dadas ha
tropezado, ha caído, vamos: ha pecado, debe lavarse por la Palabra, tanto
escrita como hecha carne, es decir, revisar su actuar a la luz de la Palabra
escrita, la Escritura para comprender su falta y pedir perdón a Dios por medio
de la Palabra hecha carne, Jesús.
El
mandamiento contemplado en las leyes mosaicas de que ninguna persona
contaminada puede entrar en el monte del templo, sigue vigente, más sin embargo
espiritualizado referido a esa perfección y santidad espiritual requerida de ya
para todo el que como hijo de Dios tenga participación en el reino venidero.

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