74. Está prohibido que las personas que no son sacerdotes sirvan en el templo (Nm. 18:4)
“Se
juntarán, pues, contigo, y tendrán el cargo del tabernáculo de reunión en todo
el servicio del tabernáculo; ningún extraño se ha de acercar a vosotros”
Como
parte del pacto que Dios hizo con su pueblo, estableció ciertas normas
relativas al sacerdocio que buscaban dejar clara la relación santa del
servicio, así como la dignidad de los llamados a ello, y que, de manera
natural, por razones evidentes, debía cuidarse que fuese ejercido solo por
quienes así habían sido investidos. Pero de manera espiritual dicha normativa
contiene mayor comprensión subyacente a considerar.
Para
esto hay que considerar al Sacerdote a quienes los elegidos estamos llamados a
emular, así como el papel de los mismos elegidos.
La función sacerdotal de
Cristo, aunque escrituralmente es clara, implica reconocer la cuestión de los
dos sacerdocios y las dos leyes, de igual forma conocer la correcta secuencia
de preponderancia entre las tres funciones de profeta, sacerdote y rey.
Salmos
110:4
Juró
Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de
Melquisedec.
Es de todos conocidos que este
salmo es un salmo mesiánico que se refiere precisamente a Jesús, nuestro Señor
y Salvador, con todo y todo mayor confirmación de esto lo tenemos cuando Pablo,
escribiendo a los Hebreos, tomando precisamente este salmo, señala respecto de Jesús:
Hebreos
5:6
Como
también dice en otro lugar: Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de
Melquisedec
En esa misma carta Pablo se
explaya explicando en extensión y profundidad la figura de Jesús como ese
sacerdote, perfecto, santo y eterno:
Hebreos
6:20
…donde
Jesús entró por nosotros como precursor, hecho, según el orden de Melquisedec,
sumo sacerdote para siempre.
Hebreos
7:15
Y esto
es aún más evidente, si a semejanza de Melquisedec se levanta otro sacerdote,
Hebreos
7:11
Ahora
bien, si la perfección era por medio del sacerdocio levítico (pues sobre esa
base recibió el pueblo la ley), ¿qué necesidad {había} de que se levantara otro
sacerdote según el orden de Melquisedec, y no designado según el orden de
Aarón?
Hebreos
7:23
Los
sacerdotes [anteriores] eran más numerosos porque la muerte les impedía
continuar
Hebreos
7:26
Porque
convenía que tuviéramos tal sumo sacerdote: santo, inocente, inmaculado,
apartado de los pecadores y exaltado más allá de los cielos,
Hebreos
3:2
El
cual fue fiel al que le designó, como también lo fue Moisés en toda la casa de
Dios.
Ahora
bien, en cuanto a los elegidos, hay que entender que la función sacerdotal,
bajo al sacerdocio de Melquisedec reestablecido por Cristo, implica para el
cristiano su desempeño a través de Jesús como Sumo Sacerdote:
Hebreos
10:19-20
Entonces,
hermanos, puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo por la
sangre de Jesús, por un camino nuevo y
vivo que El inauguró para nosotros por medio del velo, es decir, Su carne
Este acceso al Lugar
Santísimo, ganado por Cristo, implica para los cristianos la compartir con
Jesús la función sacerdotal:
1
Pedro 2:9
Pero
ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido
para posesión de Dios, a fin de que anuncien las virtudes de Aquél que los
llamó de las tinieblas a Su luz admirable.
Romanos
15:16
para
ser ministro de Cristo Jesús a los gentiles, ministrando a manera de sacerdote
el evangelio de Dios, a fin de que la ofrenda que hago de los gentiles sea aceptable,
santificada por el Espíritu Santo.
Este desempeño de la función
sacerdotal por los cristianos no implica la perfección y santidad de estos
últimos sino el inicio de la función en tanto los creyentes son edificados:
1
Pedro 2:5
también
ustedes, como piedras vivas, sean edificados como casa espiritual para un
sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por
medio de Jesucristo.
Y como parte de esta función
hay desempeños específicos a los que los creyentes con llamados unidos a Cristo
Jesús:
Romanos
12:1
Por
tanto, hermanos, les ruego por las misericordias de Dios que presenten sus
cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable (agradable) a Dios, que es el
culto racional de ustedes.
Romanos
6:13
ni
presentéis los miembros de vuestro cuerpo al pecado como instrumentos de
iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los
muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.
Hebreos
13:15-16
Así
que ofrezcamos continuamente a Dios, por medio de Jesucristo, un sacrificio de
alabanza, es decir, el fruto de los labios que confiesan su nombre. No se
olviden de hacer el bien y de compartir con otros lo que tienen, porque ésos
son los sacrificios que agradan a Dios.
El
mandamiento contemplado en las leyes mosaicas de que está
prohibido que las personas que no son sacerdotes sirvan en el templo, sigue
vigente, más sin embargo espiritualizado referido a los elegidos quienes, en unión
con el Sumo Sacerdote, Jesús, son los únicos cualificados para servir como tales.

Comentarios
Publicar un comentario