71. No puede participar en el servicio allí hasta que haya pasado (Lv. 22:7)
“Cuando el sol se ponga quedará limpio, y después comerá de las cosas sagradas, porque son su alimento”
Como
parte del pacto que en su momento Dios hizo con su pueblo, estableció ciertas normas
donde las funciones sacerdotales estaban estrictamente reguladas, y la pureza ritual
era un requisito esencial para acercarse al santuario o manipular lo sagrado.
Así como un defecto físico impedía participar en el servicio, también cualquier
forma de impureza ritual suspendía de inmediato las funciones del sacerdote. La
legislación levítica establece que, si un sacerdote se contaminaba por
cualquier causa, debía apartarse temporalmente del culto y seguir un
procedimiento específico de purificación antes de volver a ejercer su
ministerio.
Levítico
22
1 Habló Jehová a Moisés, diciendo: 2 Di a Aarón y a sus hijos
que se abstengan de las cosas santas que los hijos de Israel me han dedicado, y
no profanen mi santo nombre. Yo Jehová. 3 Diles: Todo varón de toda
vuestra descendencia en vuestras generaciones, que se acercare a las cosas
sagradas que los hijos de Israel consagran a Jehová, teniendo inmundicia sobre
sí, será cortado de mi presencia. Yo Jehová. 4 Cualquier varón de la descendencia de
Aarón que fuere leproso, o padeciere flujo, no comerá de las cosas sagradas
hasta que esté limpio. El que tocare cualquiera cosa de cadáveres, o el varón
que hubiere tenido derramamiento de semen, 5 o el varón que hubiere
tocado cualquier reptil por el cual será inmundo, u hombre por el cual venga a
ser inmundo, conforme a cualquiera inmundicia suya; 6 la persona que lo tocare será inmunda
hasta la noche, y no comerá de las cosas sagradas antes que haya lavado su
cuerpo con agua. 7 Cuando el sol se pusiere,
será limpio; y después podrá comer las cosas sagradas, porque su alimento es.
Lo anterior puede entenderse desde
un punto de vista natural referido a la pureza ritual requerida para el desempeño
digo del cargo conferido, pero para los elegidos de igual forma hay comprensión
espiritual subyacente que debe entenderse a cabalidad.
Los elegidos saben que están llamados a triunfar y llegar a ser reyes y
sacerdotes con Cristo en el reino venidero (Revelación1:6; 5:10), pero de ya la
función sacerdotal, bajo al sacerdocio de Melquisedec reestablecido por Cristo,
implica para el cristiano su desempeño a través de Jesús como Sumo Sacerdote:
Hebreos
10:19-20
Entonces,
hermanos, puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo por la
sangre de Jesús, por un camino nuevo y vivo que El inauguró para nosotros por
medio del velo, es decir, Su carne
Este acceso al Lugar
Santísimo, ganado por Cristo, implica para los cristianos la compartir con
Jesús la función sacerdotal:
1
Pedro 2:9
Pero
ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido
para posesión de Dios, a fin de que anuncien las virtudes de Aquél que los
llamó de las tinieblas a Su luz admirable.
Romanos
15:16
para
ser ministro de Cristo Jesús a los gentiles, ministrando a manera de sacerdote
el evangelio de Dios, a fin de que la ofrenda que hago de los gentiles sea
aceptable, santificada por el Espíritu Santo.
Este desempeño de la función
sacerdotal por los cristianos no implica la perfección y santidad de estos
últimos sino el inicio de la función en tanto los creyentes son edificados:
1
Pedro 2:5
también
ustedes, como piedras vivas, sean edificados como casa espiritual para un
sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por
medio de Jesucristo.
Y como parte de esta función
hay desempeños específicos a los que los creyentes con llamados unidos a Cristo
Jesús:
Romanos
12:1
Por
tanto, hermanos, les ruego por las misericordias de Dios que presenten sus
cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable (agradable) a Dios, que es el
culto racional de ustedes.
Romanos
6:13
ni
presentéis los miembros de vuestro cuerpo al pecado como instrumentos de
iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los
muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.
Hebreos
13:15-16
Así
que ofrezcamos continuamente a Dios, por medio de Jesucristo, un sacrificio de
alabanza, es decir, el fruto de los labios que confiesan su nombre. No se
olviden de hacer el bien y de compartir con otros lo que tienen, porque ésos
son los sacrificios que agradan a Dios.
Más, sin embargo, y este es el nivel
espiritual que debe entender la iglesia, ese desempeño, de ya, está siendo
requerido para realizarse de manera perfecta (Mateo 5:48) y santa (1 Pedro
1:15-16) y, sobre esto, a lo largo de la Escritura encontramos
exhortaciones, admoniciones, correcciones que conllevan en la vida del
cristiano al perfeccionamiento y la santificación, y cuyo sentido principal
conlleva a la obediencia debida a la verdad revelada.
Lucas
6:46
¿Y por
qué me llamáis: ``Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?
Mateo
7:21
No
todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el
que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo
Romanos
2:13
…porque
no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley
serán justificados.
Santiago
1:22
Sed
hacedores de la palabra y no solamente oidores que se engañan a sí mismos.
Mateo
7:24
Por
tanto, cualquiera que oye estas palabras mías y las pone en práctica, será
semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca;
El evento culmen de lo
anterior está dado por la enseñanza dada por Jesús respecto del fin de los
tiempos, cuando aquellos que pusieron por obra las funciones de profeta,
sacerdote y rey serán reconocidos para completarlas en su persona de una manera
completa, total, perfecta, santa y gloriosa:
Mateo 25:31-46
31 Cuando el
Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con
él, entonces se sentará en su trono de gloria,
32 y serán
reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros,
como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.
33 Y pondrá
las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.
34 Entonces el
Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino
preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
35 Porque tuve
hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero,
y me recogisteis;
36 estuve
desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis
a mí.
37 Entonces
los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te
sustentamos, o sediento, y te dimos de beber?
38 ¿Y cuándo
te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos?
39 ¿O cuándo
te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?
40 Y
respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a
uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.
41 Entonces
dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno
preparado para el diablo y sus ángeles.
42 Porque tuve
hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;
43 fui
forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y
en la cárcel, y no me visitasteis.
44 Entonces
también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento,
sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?
45 Entonces
les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno
de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis.
46 E irán
éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.
El
mandamiento contemplado en las leyes mosaicas de que no puede participar en el
servicio allí [en el Templo] hasta que haya pasado [la impureza], sigue
vigente, más sin embargo espiritualizado referido a esa perfección y santidad
espiritual requerida de ya para todo el que como hijo de Dios tenga
participación en el reino venidero.

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