247. [Se debe administrar justicia] También en todos los demás asuntos (Éx. 22:12)
“Más si le hubiere sido hurtado, resarcirá a su dueño”
Como parte del pacto que en su momento
Dios hizo con su pueblo estableció normativas que regían la relación entre los
miembros de la comunidad tendientes a mantener la cohesión social. Una de esas
normas es la establecida en Éxodo 22:9-13.
“En toda clase de fraude, sobre buey,
sobre asno, sobre oveja, sobre vestido, sobre toda cosa perdida, cuando alguno dijere:
Esto es mío, la causa de ambos vendrá delante de los jueces; y el que los
jueces condenaren, pagará el doble a su prójimo. Si alguno hubiere dado a su
prójimo asno, buey, u oveja, o cualquier otro animal a guardar, y este muriere
o fuere estropeado, o fuere llevado sin verlo nadie; juramento de Jehová habrá
entre ambos, de que no metió su mano en los bienes de su prójimo y su dueño lo
aceptará, y el otro no pagará. Más si le hubiere sido hurtado, resarcirá a su
dueño. Y si le hubiere arrebatado por fiera, le traerá testimonio, y no pagará
lo arrebatado”
Dicha norma, de manera natural,
establece la responsabilidad que recae sobre aquel que, habiéndose hecho
custodio de bienes ajenos, los pierde. En el caso de que efectivamente le
fuesen robados el ladrón deberá pagar el doble, norma contemplada en otras
reglamentaciones, pero si no aparece el ladrón la persona debe comparecer para
determinar su responsabilidad.
De nuevo: Naturalmente la normativa
anterior busca establecer responsabilidad para los custodios de bienes ajenos.
Pero espiritualmente tiene mucha comprensión adicional para la iglesia de Dios.
Primeramente, veamos que si bien, la
norma de manera general puede extenderse a cualquier bien dejado en custodia
con alguien más, de manera concreta señala bueyes, asnos, ovejas o vestidos,
¿qué podrá significar?, esto es importante pues permitirá avanzar en la
comprensión espiritual.
En
cuanto a la figura del buey y del asno, la imagen del buey nos remite a los
animales limpios, pero, sobre todo, a aquellos que debían y podían dar los
reyes (Números 7:1-47) y sacerdotes (Levítico 4:1-35), luego entonces el
simbolismo adquiere un carácter espiritual referido a aquellos siendo que, como
parte de la ofrenda, los reyes y sacerdotes de manera natural era lo que debían
hacer para mantener o restablecer su relación con Dios.
En
cuanto al asno, en Mateo 21:1-11 tenemos el relato de la entrada de Jesús a
Jerusalén montado en un burrito, siempre se ha dicho que eso es un símbolo de
humildad, pero de hecho todo lo que hacía Jesús reflejaba eso, esto más bien es
una verdad de comprensión. Un burro simboliza a Israel (Jeremías 2:2,24), Éxodo
13:13 señalaba “mas todo primogénito de asno redimirás con un cordero; y si no
lo redimieres, quebrarás su cerviz…”, así que en la entrada de Jesús tenemos un
cordero, Jesús, que se va a entregar en lugar del burro, Israel. Pero si vemos
detenidamente Jesús no entra solamente con un burro ¡sino con dos: la madre y
el hijo! Tú mismo puedes leerlo en Mateo 21:2,7), así que aquí tenemos otra
verdad subyacente: dos burros emparentados, aunque diferentes, uno mayor y otro
menor, pero ambos redimidos, si la burra representa a Israel, ¿a quién
representa el burrito? De lo dicho anteriormente no es difícil deducir esto, el
burrito representa a los pueblos gentiles, menores en cuanto al llamamiento
(Romanos 9:3-5; Hechos 13:46), pero parte igualmente de una sola familia, la
familia humana, pero llamados mediante la redención a ser parte de la familia
divina.
De esta forma, bueyes y asnos apuntan a
elegidos y a paganos. ¿Y vestido?
Todos hemos sido llamados a revestirnos
de Cristo.
Gálatas 3:26-27
Todos ustedes son hijos de Dios mediante
la fe en Cristo Jesús, porque todos los que han sido bautizados en Cristo se
han revestido de Cristo.
Algunos hemos aceptado el llamado, los
elegidos, otros no o aún no, los paganos.
Los que hemos aceptado el llamado, este
vestido conlleva vivir una vida santa.
Colosenses 3:12
Por lo tanto, como escogidos de Dios,
santos y amados, revístanse de afecto entrañable y de bondad, humildad,
amabilidad y paciencia.
A su iglesia Cristo le ha confiado lo
anterior.
Marcos 16:15-16
Y les dijo: Id por todo el mundo y
predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será
salvo; mas el que no creyere, será condenado.
Siendo una responsabilidad de quienes
detentan alguna autoridad en la iglesia lo anterior.
Hebreos 13:17
Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos
a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta;
para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso
De esta forma lo referido en Éxodo
22:9-13 se refiere a Aquel que a su iglesia ha confiado bueyes, asnos y
vestido, es decir, salvos, aun no salvos, y la salvación, respectivamente,
haciéndolos responsables de lo comisionado y de lo cual deberán responder.
El
mandamiento contemplado en las leyes mosaicas de que [se debe administrar justicia] también
en todos los demás asuntos, sigue vigente, más sin embargo
espiritualizado, a la responsabilidad personal que la iglesia ha recibido sobre
salvos, aun no salvos y la gracia de la salvación, y de la cual habrá cada
quien de responder.

Comentarios
Publicar un comentario