88. No se hará ningún corte en el vestido superior del sumo sacerdote (Ex. 28:32)


 “y en medio de él por arriba habrá una abertura, la cual tendrá un borde alrededor de obra tejida, como el cuello de un coselete, para que no se rompa”

 

En Éxodo 32 encontramos las instrucciones dadas por Dios a su pueblo como parte de su pacto relativas a la vestimenta del Sumo Sacerdote, muy extensa, muy detallada y muy simbólico. El versículo 32, específicamente, señala que en la parte superior de la prenda habría una abertura en el centro para pasar la cabeza, dicha abertura tendrá alrededor un borde reforzado tejido, parecido al cuello de una armadura o chaleco protector, para que la tela no se rasgue. Esto es importante

 

Ahora bien, dado que el manto del efod era azul, habrá que entender de inicio que simboliza.

 

Para entender el simbolismo del color del efod, hay que comprender el simbolismo del Tabernáculo pues aquella toma de éste. Veamos que señala Éxodo 27 de ello.

 

El perímetro del Atrio del Tabernáculo estaba dado por cortinas cuyas medidas totales ya se han comentado, pero estas cortinas eran de fino lino torcido (v. 9, 18), ¿qué significará esto? Echando a volar la imaginación uno puede encontrar diferentes significados con relación al lino fino con el que estaba hecho al perímetro del Atrio, pero en la presente obra, siguiendo la regla de que sea la Escritura la que se interprete a sí misma, se ha buscado encontrar en ella los significados de lo que se va analizando, de esta forma podemos ver como en Revelación 6:11 se habla de que a los justos “se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos”,  en Revelación 7:9 se menciona que Juan miró “una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos”, y en Revelación 7:14 se aclara que los santos “han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero”, aun así ¿qué significa esto?, Revelación 19:8, referido a la Esposa del Cordero, menciona que se la concedido vestirse de lino de deslumbrante blancura, señalando ese mismo versículo el significado de esto: el lino fino es las acciones justas de los santos.

 

Así tenemos que lino de las cortinas relativas al perímetro del Atrio significan escrituralmente las acciones justas de los santos. Dado lo que hasta ahorita se ha comentado del perímetro del Atrio esto comienza a tener sentido ya que era precisamente la Ley de Dios y en su momento las leyes mosaicas, las que declaraban lo que tenía que hacerse o no hacerse para cumplir la voluntad de Dios, llegando de esta forma a ser declarado justo, que no salvo, sino justo.

 

Sobre esto para el cristiano queda claro que la Ley no salva, sino que es Cristo con su sacrificio redentor el que salva, más sin embargo la Ley permite conocer lo que es pecado (Romanos 7:7) al señalar lo que debe hacerse y lo que no debe hacerse, haciendo que las acciones de uno sean justas, justas respecto de la justicia de Dios.

 

Sobre esto es interesante que Lucas menciona, respecto de los padres de Juan el Bautista, Zacarías e Isabel, que ambos eran justos (Lucas 1:5-6), aclarando a qué refiere ese término al decir que “andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor”.

 

Siguiendo con la simbología del perímetro del Atrio del Tabernáculo, el primer paso cronológico en la historia de la salvación de la humanidad estaba dado por el pueblo que Dios había escogido como suyo, siendo que la participación en ese pueblo, para propios y extraños, estaba dada por la aceptación del Pacto que Dios había hecho con Israel en Sinaí y que incluía la Ley de Dios, Sus Diez Mandamientos, así como lo que se conoce como las leyes mosaicas, representado esto por el perímetro del Atrio del Templo.

 

El siguiente paso cronológico era la era de la iglesia de Dios, donde las leyes mosaicas habían dejado de tener vigencia en su forma material, pero la Ley de Dios, Sus Diez Mandamientos, al ser eternos, seguían y seguirán vigentes.

 

El último paso cronológico, aún por venir, se refiere al lugar santísimo, a la era relativa al milenio donde comienza el Reino de Dios, donde sigue vigente Su Ley, pero Su Pueblo, Su iglesia, Su familia, ha sido transformada gloriosamente pudiéndole adorar de manera perfecta y santa. 

 

El perímetro del Atrio del Tabernáculo, si bien delimitaba lo relativo al mismo, no era un lugar cerrado, sino que estaba abierto de un lado, el lado oriental, por una puerta, esta puerta estaba dada por una cortina de veinte codos, de azul, púrpura y carmesí, y lino torcido (v. 16), en este punto se enlazarán diferentes simbologías que se han ido entregando relativas al diseño del Tabernáculo tales como las distintas coberturas del Tabernáculo, la cobertura principal del mismo, y lo relativo a la puerta de acceso al Atrio del Tabernáculo.

 

Como puede verse la puerta de acceso al Atrio del Tabernáculo estaba dada por una cortina de veinte codos, de azul, púrpura y carmesí, y lino torcido, ¿qué significará esto?, curiosamente tanto la puerta de entrada del Tabernáculo, la que permite ingresar al lugar santo, como la de la entrada del lugar santo al lugar santísimo, presentan el mismo diseño (Éxodo 26:31, 36);   la otra parte donde vemos la misma constitución es en la primer cobertura del Tabernáculo (Éxodo 26:1), ¿qué significará?, ¿habrá alguna relación entre las puertas y de estas con las cubiertas posteriores del Tabernáculo de pieles de cabra, carnero y tejón  (Éxodo 26:7, 14)?

 

Para responder las preguntas anteriores debe primero responderse la pregunta sobre ¿cuál  era la finalidad última del diseño del Tabernáculo?, dicho de otra forma ¿hacia dónde señalaba todo este diseño? Y para responder esto es necesario saber cuál era la parte más importante del mismo. Ahí está la clave.

 

En este punto no debe ser muy difícil concordar que el espacio más importante del Tabernáculo era el lugar santísimo y que lo más importante de ese lugar era el Arca, la cual como en su momento se dijo, representa a Cristo en sus manifestaciones como profeta, sacerdote y rey, ¿habrá alguna relación de esto con el diseño de la puerta de entrada al Atrio del Tabernáculo, con el diseño de las puertas de ingreso al lugar santo y al lugar santísimo?, lo que permitirá entender y enlazar dos puntos, es decir, al inicio del Tabernáculo, dado por la puerta de acceso al Atrio, y el final del mismo dado por el Arca contenida en el lugar santísimo, así como el resto de puertas y cubiertas, es entender qué significa esa primera puerta de acceso.

 

Dado que se está hablando del plan de salvación de Dios para con la humanidad, con Su familia, ¿cuál es la puerta de acceso para esto?, ¡Cristo!, así es, la puerta por la que se entra a la salvación y con ello a formar parte de la familia de Dios es Cristo (Juan 10:9), no hay otro nombre dado a los hombres con el que se alcance salvación (Hechos 4:12), este entendimiento permite enlazar la entra al Tabernáculo dado por la puerta de acceso al Atrio con el fin del mismo que es el Arca contenida en el lugar santísimo, de igual forma concordar esto con la Escritura que menciona que todo fue hecho por Él y para Él (Colosenses 1:16) y que Él es el el primogénito de toda creación (Colosenses 1:15 ) y que tiene primacía en todo (Colosenses 1:18)

 

Ahora bien, la puerta estaba dada por una cortina de azul, púrpura y carmesí, y lino torcido, ya se vio que el lino son las acciones justas de los santos, siendo Cristo el primogénito de muchos hermanos (Romanos 8:29), entonces ¿que significarán los colores azul, púrpura y carmesí? Si todo el diseño del Tabernáculo lleva al punto focal del lugar santo y en el del Arca, ¿qué relación puede haber entre este lugar y aquellos tres colores de la puerta de acceso al Atrio del Tabernáculo?, la misma pregunta va dirigiendo la atención para que pueda ser respondida, para mayor claridad: los tres colores de la puerta de entrada al Atrio del Tabernáculo, dado que son diferentes entre sí y si bien son mencionados como parte de la puerta misma también son diferenciados entre ellos ¿a qué grupo de tres cosas puede estarse refiriendo que de igual forma formen parte de una sola entidad pero sean diferentes entre sí? La respuesta obvia, y no sólo obvia sino evidente en cuanto a la finalidad última del diseño del Tabernáculo, es al Arca y su contenido.

 

El Arca contenía las tablas de la ley, la vara de Aharón y una vasija de oro conteniendo el maná, de igual forma como ya se vio, esas tres cosas representaban a Cristo en sus funciones preponderantes, cronológicas y sucesivas de profeta, sacerdote y rey, funciones que, como se dijo, la simbología de estar contenidas en una sola Arca implicaban que serían desempeñadas por una sola persona: Jesús.

 

Es así como los tres colores de la puerta de entrada al Atrio del Tabernáculo, así como las puertas de entrada al lugar santo y al lugar santísimo, apuntan a lo que se encontraría al final del mismo: El Arca y su contenido, en este sentido se mantiene y refuerza la idea de que la puerta de acceso al Atrio del Tabernáculo, así como las puertas de entrada al lugar santo y al lugar santísimo, representa a Cristo, que los tres colores de ella son las tres funciones relativas a su ministerio que visto como una sola cosa, o más bien, desempeñado por una sola y una misma persona, es el lino blanco, las acciones justas de los santos, en este caso del Santo de santos: Jesús, de igual forma la tres puertas (atrio, lugar santo, lugar santísimo) apuntan a los tres momentos claves de la historia de la salvación, momentos claves de los cuales se hablará más delante.

 

Sin pretender ser dogmático en esto pudiera tratar de establecerse una correspondencia en cuanto a los colores de la puerta y las funciones de Cristo simbolizadas por los contenidos del Arca: el carmesí, color de la sangre, implicaría la función de profeta de Cristo que incluye el sacrificio redentor de él, el púrpura al estar asociado históricamente a la realeza simbolizaría su función como rey, siendo así que por eliminación el color restante, el azul, representaría a Cristo en su función sacerdotal. Esta correlación tiene sustento escritural: el carmesí con la sangre derramada de los profetas (Romanos 11:3; Hechos 7:52), el purpura con las vestimentas de los reyes y poderosos (Ester 8:1-5; Jueces 8:26; Lucas 16:19), y el azul con la túnica que vestía el Sumo Sacerdote la cual exclusiva y enteramente de ese color (Éxodo 39:22). Como se dijo este ejercicio no busca ser dogmático en cuanto al mismo, lo importante es que los tres colores de la puerta de acceso al Atrio del Tabernáculo representan a Cristo en sus tres funciones.

 

De igual forma, con este entendimiento, puede comprenderse el significado de la primer cobertura del Tabernáculo, la hecha de lino fino torcido, y tela azul, púrpura y escarlata (Éxodo 26:1), la cual de igual forma apunta a Cristo en sus tres funciones. Aun así hay que diferenciar que si bien la entrada al Atrio del Tabernáculo, así como las puertas de entrada al lugar santo y al lugar santísimo,  está dada por la puerta, que simboliza a Cristo, no es sino en el Tabernáculo donde Su presencia lo cubre exclusiva y completamente, de nueva cuenta esto es porque las etapas relativas al lugar santo, la era de la iglesia, y el lugar santísimo, el milenio, son posteriores a Su sacrificio redentor.

 

 

De esta forma, el manto del efod, el cual era todo azul, representaría a Cristo en su función sacerdotal. Mediante el bautismo los elegidos hemos sido revestidos de Cristo (Gálatas 3:27), así que desde ya estamos participando en su función sacerdotal, aunque en el presente siglo preponderantemente desarrollando la función de profetas.

 

La función sacerdotal, bajo al sacerdocio de Melquisedec reestablecido por Cristo, implica para el cristiano su desempeño a través de Jesús como Sumo Sacerdote:

 

Hebreos 10:19-20

Entonces, hermanos, puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Jesús,  por un camino nuevo y vivo que El inauguró para nosotros por medio del velo, es decir, Su carne

Este acceso al Lugar Santísimo, ganado por Cristo, implica para los cristianos la compartir con Jesús la función sacerdotal:

 

1 Pedro 2:9

Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anuncien las virtudes de Aquél que los llamó de las tinieblas a Su luz admirable.

 

Romanos 15:16

para ser ministro de Cristo Jesús a los gentiles, ministrando a manera de sacerdote el evangelio de Dios, a fin de que la ofrenda que hago de los gentiles sea aceptable, santificada por el Espíritu Santo.

 

Este desempeño de la función sacerdotal por los cristianos no implica la perfección y santidad de estos últimos sino el inicio de la función en tanto los creyentes son edificados:

 

1 Pedro 2:5

también ustedes, como piedras vivas, sean edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.

 

Y como parte de esta función hay desempeños específicos a los que los creyentes con llamados unidos a Cristo Jesús:

 

Romanos 12:1

Por tanto, hermanos, les ruego por las misericordias de Dios que presenten sus cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable (agradable) a Dios, que es el culto racional de ustedes.

 

Romanos 6:13

ni presentéis los miembros de vuestro cuerpo al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.

 

 

Hebreos 13:15-16

Así que ofrezcamos continuamente a Dios, por medio de Jesucristo, un sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de los labios que confiesan su nombre. No se olviden de hacer el bien y de compartir con otros lo que tienen, porque ésos son los sacrificios que agradan a Dios.

 

Ahora bien, el hecho de diseñarla de tal forma que al usarla no se rasgase, implica esa perfección (Mateo 5:48) y santidad (Levítico 11:44-45, 1 Pedro 1:16) que de ya –con mayor razón al ser reyes y sacerdotes en el reino venidero- se nos exige.

 

El mandamiento contemplado en las leyes mosaicas de que no se hará ningún corte en el vestido superior del sumo sacerdote, sigue vigente más sin embargo espiritualizado simbolizando, como partícipes del sacerdocio de Cristo, esa perfección (Mateo 5:48) y santidad (Levítico 11:44-45, 1 Pedro 1:16) que de ya –con mayor razón al ser reyes y sacerdotes en el reino venidero- se nos exige.


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