66. No permitir que el cuerpo de una persona colgada permanezca así durante la noche (Dt. 21:23)
“no
dejaréis que su cuerpo pase la noche sobre el madero; sin falta lo enterrarás
el mismo día, porque maldito por Dios es el colgado; y no contaminarás tu
tierra que Jehová tu Dios te da por heredad”
Como
parte del pacto que Dios hizo con su pueblo, estableció ciertas disposiciones
relativas a los castigos, sobre todo a efecto de no hacerlos excesivos. Una de
estas disposiciones tenía que ver con la pena capital y es la relativa al
manejo de quien moría como consecuencia de sus actos siendo que la parte que
interesa, por lo señalado en Deuteronomio 21:23, el no dejar colgado por la
noche el cuerpo en el madero sino descolgarlo ese mismo día para enterrarlo.
De
manera natural se entiende lo inútil e innecesario, y por lo tanto excesivo, de
dejar un cuerpo colgado de noche ya que, en aquel tiempo que no existía luz
eléctrica y siendo que los colgados lo eran fuera de la ciudad, realmente no
había manera de que dicho castigo sirviera de escarmiento pues ya nadie vería
dicho cuerpo, pero además generaba un ambiente de incomodidad, pro decir lo
menor, pues al no haber sido aún enterrado aquel transgresor muerto, el pueblo
no había cerrado aquel ciclo yéndose a descansar sin ello, por último, si es que aquel transgresor tenía
familiares –padres, hermanos, esposa, hijos- se les privaba a éstos de lo mismo
siendo que, en vez de iniciar el descanso, estarían todavía con esa incomodidad
en su vida.
La
noche era un cierre del día previo, en todos los sentidos, incluyendo castigos
como el mencionado, pero dejar a un colgado en el madero impedía, tanto de
manera comunitaria como familiar, cerrar aquel ciclo, por eso la necesidad e
bajar el cuerpo y enterrarlo el mismo día.
Espiritualmente
para la iglesia contiene mayor comprensión pues, como sabemos, es necesario que
en ocasiones ésta establezca ciertas medidas disciplinarias como parte del
orden que debe privar en ella, pero dichas medidas no deben extenderse más de
lo necesario so pena de causar zozobra no solo en la comunidad sino incluso en
el transgresor. Es claro que debe llegar un momento de descanso,
espiritualmente hablando no referido al natural que se hace dentro de cada 24
horas, por lo que las autoridades establecidas deben entender cuando se cierra
aquel ciclo, sea con la restauración del sancionado o su definitiva expulsión,
para no tener a la comunidad, a sus familiares, o al mismo transgresor en un
estado de zozobra.
En
pocas palabras, espiritualmente hablando, debe concederse, tanto a la
comunidad, sus familiares o incluso el transgresor, del descanso necesario, lo
que implica cerrar el ciclo del castigo para dar paso a la sanación sea ésta la
restauración del transgresor o expulsión definitiva.
Pero
más allá de ello, la disposición anterior fue de relevancia capital para
cumplir la señal mesiánica de Jesús: El estar exactamente tres días y tres
noches en la tumba. Veamos.
Para
esto veamos el episodio donde a Jesús se le pide una señal que confirme su
mesianidad (Mateo 12:38-40; también Lucas 11:29):
38 Entonces respondieron algunos de los
escribas y de los fariseos, diciendo: Maestro, deseamos ver de ti señal.
39 El respondió y les dijo: La generación
mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del
profeta Jonás.
40 Porque como estuvo Jonás en el vientre
del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el
corazón de la tierra tres días y tres noches.
Así
tenemos que la prueba de la mesianidad de Jesús consistía en estar literal y
completamente durante tres días y tres noches en la
tumba, como Jonás lo estuvo en el interior del pez que se lo tragó. Los
propugnadores de la muerte de Jesús en viernes y la resurrección en domingo, no
tienen forma de acomodar tres días y tres noches en ese lapso de tiempo. De
igual forma tratan de hacer ver que la señal de Jonás se refería a que Jesús,
al igual que Jonás, traería un mensaje de conversión y arrepentimiento para
salvación, pero esto no es así pues claramente la Escritura dice que Jesús
aclara a qué se refiere con eso de la señal de Jonás al decir que “como estuvo
Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo
del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches” (Mateo
12:40). ¿Cómo la norma de Deuteronomio 21:23
fue capital para cumplir esto?
¿Cuándo
fue sepultado Jesús?
Marcos
15:42-47
Cuando
llegó la noche, porque era la preparación, es decir, la víspera del día de reposo, José de Arimatea, miembro noble del
concilio, que también esperaba el reino de Dios, vino y entró osadamente a
Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús. Pilato se sorprendió de que ya hubiese
muerto; y haciendo venir al centurión, le preguntó si ya estaba muerto. E
informado por el centurión, dio el cuerpo a José, el cual compró una sábana, y
quitándolo, lo envolvió en la sábana, y
lo puso en un sepulcro que estaba cavado en una peña, e hizo rodar una
piedra a la entrada del sepulcro. Y María Magdalena y María madre de José
miraban dónde lo ponían.
Aquí
tenemos la declaratoria de Marcos de que Jesús fue sepultado a la víspera del
día de reposo. Muchas versiones de la Biblia traducen la palabra para día del reposo como sábado, del griego
Sabbath, σάββατον, que hace referencia a
la palabra hebrea shabat, ום השבת, y que significa reposar o cesar [toda
actividad].
Lucas
23:50-56
Había
un varón llamado José, de Arimatea, ciudad de Judea, el cual era miembro del
concilio, varón bueno y justo. Este, que
también esperaba el reino de Dios, y no había consentido en el acuerdo ni en
los hechos de ellos, fue a Pilato, y
pidió el cuerpo de Jesús. Y quitándolo,
lo envolvió en una sábana, y lo puso en
un sepulcro abierto en una peña, en el cual aún no se había puesto a
nadie. Era día de la preparación, y estaba para comenzar el día de reposo.
Y las mujeres que habían venido con él
desde Galilea, siguieron también, y vieron el sepulcro, y cómo fue puesto su
cuerpo. Y vueltas, prepararon especias
aromáticas y ungüentos; y descansaron el día de reposo, conforme al mandamiento.
Aquí
de nueva cuenta Lucas señala que Jesús fue sepultado poco antes de comenzar el
día de reposo. AL igual que en la cita anterior muchas versiones traducen día
del reposo por sábado, pues en el original dice Sabbath, σάββατον, que
significa reposar o cesar [toda actividad].
De igual forma se señala que en el caso de las mujeres, éstas prepararon especias aromáticas y ungüentos;
y descansaron el día de reposo.
De
las dos citas vistas hasta ahorita podemos ver que Jesús fue enterrado en
víspera de un sábado, es decir, de un reposo.
Juan
19:38-42
Después
de todo esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, pero secretamente
por miedo de los judíos, rogó a Pilato que le permitiese llevarse el cuerpo de
Jesús; y Pilato se lo concedió. Entonces vino, y se llevó el cuerpo de Jesús. También Nicodemo, el que antes había visitado
a Jesús de noche, vino trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien
libras. Tomaron, pues, el cuerpo de
Jesús, y lo envolvieron en lienzos con especias aromáticas, según es costumbre
sepultar entre los judíos. Y en el lugar donde había sido crucificado, había un
huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aún no había sido puesto
ninguno. Allí, pues, por causa de la preparación de la pascua de los judíos, y
porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús.
Esta
cita, en concordancia con las dos anteriores agrega una información adicional y
que es que la preparación para ese sábado, ese reposo, era por causa de la
pascua de los judíos. Sobre esto Juan 19:31 señala “Los judíos entonces, como
era el día de preparación para la Pascua, a fin de que los cuerpos no se
quedaran en la cruz el día de reposo (porque ese día de reposo era muy solemne), pidieron a Pilato que les
quebraran las piernas y se los llevaran”. Así este reposo era de gran
solemnidad.
De
igual forma, como puede verse, al acercarse la puesta de sol debía descolgarse
el cuerpo de Jesús a efecto de cumplir con lo señalado con Deuteronomio 21:23
al grado que ni siquiera se alcanzó a embalsamar como era debido, de lo cual se
hablará más delante.
Como
conclusión preliminar, según la Escritura, podemos decir que Jesús fue
sepultado en vísperas de un sábado o reposo, que dicho sábado o reposo tenía que
ver con la pascua judía y que dicho sábado o reposo era de gran solemnidad. Más
delante veremos a qué sábado o reposo nos estamos refiriendo.
¿Cuándo
resucitó Jesús?
Juan
20:1-18
El primer día de la semana, María
Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio quitada la
piedra del sepulcro. Entonces corrió, y fue a Simón Pedro y al
otro discípulo, aquel al que amaba Jesús, y les dijo: Se han llevado del
sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto. Y salieron Pedro y el otro
discípulo, y fueron al sepulcro. Corrían
los dos juntos; pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro, y llegó
primero al sepulcro. Y bajándose a
mirar, vio los lienzos puestos allí, pero no entró. Luego llegó Simón Pedro tras él, y entró en
el sepulcro, y vio los lienzos puestos allí,
y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, no puesto con
los lienzos, sino enrollado en un lugar aparte.
Entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al
sepulcro; y vio, y creyó. Porque aún no
habían entendido la Escritura, que era necesario que él resucitase de los
muertos. Y volvieron los discípulos a los suyos.
Pero María estaba fuera
llorando junto al sepulcro; y mientras lloraba, se inclinó para mirar dentro
del sepulcro; y vio a dos ángeles con vestiduras blancas, que
estaban sentados el uno a la cabecera, y el otro a los pies, donde el cuerpo de
Jesús había sido puesto. Y le dijeron: Mujer, ¿por qué lloras? Les
dijo: Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto. Cuando
había dicho esto, se volvió, y vio a Jesús que estaba allí; mas no sabía que
era Jesús. Jesús le dijo: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?
Ella, pensando que era el hortelano, le dijo: Señor, si tú lo has llevado, dime
dónde lo has puesto, y yo lo llevaré. Jesús le dijo: ¡María!
Volviéndose ella, le dijo: ¡Raboni! (que quiere decir, Maestro). Jesús
le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis
hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro
Dios. Fue entonces María Magdalena para dar a los discípulos las
nuevas de que había visto al Señor, y que él le había dicho estas cosas.
En
esta primer cita, de Juan, vemos que María Magdalena va al sepulcro el primer
día de la semana, es decir el domingo, siendo aún oscuro, es decir, aún no
había salido el sol, no había comenzado la parte clara del domingo aunque sí su
parte oscura, y ya encuentra la piedra removida. Lo interesante es el encuentro
posterior con Jesús resucitado.
Mateo
28:1-10
Pasado el sábado, al amanecer del primer
día de la semana, fueron María Magdalena y la otra María a ver el
sepulcro. De pronto hubo un gran
terremoto, porque un ángel del Señor descendió del cielo y, acercándose, removió
la piedra y se sentó sobre ella. Su aspecto era como un relámpago, y su vestido
blanco como la nieve. De miedo de él,
los guardas temblaron y se quedaron como muertos. Pero el ángel dijo a las mujeres: «No temáis
vosotras, porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo.
Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor.
E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos y
va delante de vosotros a Galilea; allí lo veréis. Ya os lo he dicho.» Entonces ellas, saliendo del sepulcro con
temor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a sus discípulos. Y
mientras iban a dar las nuevas a los discípulos, Jesús les salió al encuentro, diciendo:
—¡Salve! Y ellas, acercándose, abrazaron
sus pies y lo adoraron. Entonces Jesús
les dijo: —No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a
Galilea, y allí me verán.
Igual
que en la cita anterior, en esta dada por Marcos, vemos que las mujeres estando
por amanecer el domingo, un ángel remueve la piedra, se sienta sobre ella y
testifica de la resurrección de Jesús. Un aspecto interesante de esta
testificación es que el ángel claramente les dice no sólo que Jesús ha
resucitado, sino que “ha resucitado, como dijo”, no dice que resucitó más o
menos como dijo, sino “como dijo”.
En
este punto hay que aclarar, y tener muy en cuenta para el resto del estudio,
que los días judíos, en consonancia con la Escritura (Génesis 1:5, 8, 13, 19,
23, 31), comenzaban a la puesta del sol, la primera parte de los mismos era la
parte oscura y la segunda parte de los mismos era la pare clara, terminando
estos a la puesta de sol del día siguiente.
En
la frase “Pasado el sábado, al amanecer del primer día de la semana”, la
palabra “Pasado” se ha traducido del griego ὀψέ, opse , que significa mucho
después, tarde. “Pasado el sábado” se refiere precisamente a que el sábado
estaba terminando por lo que la parte clara del mismo estaba por terminar de igual forma la frase “al amanecer “se ha
traducido del griego ἐπιφωσκούσῃ, epiphōskousē
que significa “comenzar a amanecer”, es decir, empezar un nuevo día, no hace
referencia a que estaba por salir el sol, como nosotros entendemos la palabra
amanecer, sino que estaba por comenzar el domingo, el cual comenzaba a la
puesta del sol, así que el día domingo
había empezado pero aún no había salido el sol. Así en esta frase el sábado
acababa de terminar (acababa de ocultarse el sol) y el domingo había comenzado
(la parte oscura del mismo). Pero
entonces, ¿qué hay de la cita en Marcos 16:1-2 que señala “Y como pasó el
sábado, María Magdalena, y María madre de Jacobo, y Salomé, compraron drogas
aromáticas, para venir a ungirle. Y muy de mañana, el primer día de la semana,
vienen al sepulcro, ya salido el sol”?
Esta es una duda muy válida, sobre todo si también consideramos Juan 20:1-18
que señala que “El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio
quitada la piedra del sepulcro”. Aunque más delante se hará una relatoría día
con día desde la Santa Cena y posterior muerte de Jesús hasta la resurrección
de Jesús y las posteriores apariciones, podemos adelantar que contrariamente a
lo que se cree no se trató de una visita la que se hizo al sepulcro, sino que
diferentes personas en diferentes momentos hicieron esas visitas al sepulcro,
de ahí que algunos relatos menciones a una mujer, otras a varias, otro relato
incorporen a los apóstoles, otro señales que ven a Jesús y otros que no lo ve.
Son relatos diferentes, aunque complementarios del suceso que narran diferentes
vistas efectuadas por diferentes personas en diferentes momentos.
Como
aclaración adicional al calce, dado que Juan 20:1-18 menciona que Jesús dice a María Magdalena que aún no lo toque por
que no ha subido al Padre, hay que aclarar en la cita anterior de Mateo
28:1-10 la frase “[se] abrazaron sus pies”. Esta frase se traduce del griego ἐκράτησαν,
ekratēsan, que lo mismo puede referirse a apoderarse de algo como al intento
primario para realizarlo, así que aquí se refiere, al igual que en Juan 20:1-18,
que las mujeres hicieron el intento de aferrarse de los pies de Jesús.
Marcos
16:1-8
Y como pasó el sábado, María Magdalena, y
María madre de Jacobo, y Salomé, compraron drogas aromáticas, para venir a
ungirle. Y muy de mañana, el primer día
de la semana, vienen al sepulcro, ya salido el sol. Y decían entre sí: ¿Quién nos revolverá la
piedra de la puerta del sepulcro? Y como
miraron, ven la piedra revuelta; que era muy grande. Y entradas en el sepulcro, vieron un mancebo
sentado al lado derecho, cubierto de una larga ropa blanca; y se
espantaron. Más él les dice: No os
asustéis: buscáis a Jesús Nazareno, el que fue crucificado; resucitado ha, no
está aquí; he aquí el lugar en donde le pusieron. Mas id, decid a sus discípulos y a Pedro, que
él va antes que vosotros á Galilea: allí le veréis, como os dijo. Y ellas se
fueron huyendo del sepulcro; porque las había tomado temblor y espanto; ni
decían nada a nadie, porque tenían miedo.
En
el mismo tenor de las dos citas anteriores, aquí las mujeres van el domingo
temprano al sepulcro, y al igual que los tres relatos anteriores la
resurrección ya se había llevado a cabo. La expresión “a la salida” deviene de la traducción del griego ἀνατείλαντος,
anateilantos, que significa un proceso que está por culminar. Es decir, marca
un proceso que estaba dándose y estaba por culminar. Pero además aquí viene uno de los primeros
cuestionamientos con que iniciamos este estudio ya que en la relatoría dada en Lucas
23:50-56 tenemos que las mujeres “…prepararon
especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el día de reposo…”, pero
aquí se nos dice que “[una vez que] pasó
el sábado [las mujeres] compraron drogas aromáticas, para venir a ungirle”.
Lucas
24:1-12
Y el primer día de la semana, muy de
mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las drogas aromáticas que habían
aparejado, y algunas otras mujeres con ellas. Y hallaron la piedra revuelta del
sepulcro. Y entrando, no hallaron el
cuerpo del Señor Jesús. Y aconteció, que
estando ellas espantadas de esto, he aquí se pararon junto a ellas dos varones
con vestiduras resplandecientes; Y como
tuviesen ellas temor, y bajasen el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué
buscáis entre los muertos al que vive?
No está aquí, mas ha resucitado: acordaos de lo que os habló, cuando aún
estaba en Galilea, diciendo: Es menester que el Hijo del hombre sea entregado
en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer
día. Entonces ellas se acordaron de sus
palabras, y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas a los
once, y a todos los demás. Y eran María
Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas, las que
dijeron estas cosas a los apóstoles. Más
a ellos les parecían como locura las palabras de ellas, y no las creyeron. Pero levantándose Pedro, corrió al sepulcro:
y como miró dentro, vio solos los lienzos echados; y se fue maravillándose de
lo que había sucedido.
En
consonancia con todas las citas anteriores, aquí vemos que las mujeres van al
sepulcro muy temprano, hallando la piedra removida y encontrándose a dos
ángeles que testifican de la
resurrección de Jesús.
Respecto
de la pregunta que estamos analizando, todos los relatos coinciden en que para
cuando las mujeres van a la tumba sea terminando el sábado o muy temprano el
domingo, poco antes de la salid del sol, la resurrección ya se había llevado a
cabo, luego entonces tendríamos que acudir a Marcos 16:9 para sustentar una
resurrección dominical, ¿o no? “Habiendo,
pues, resucitado Jesús por la mañana, el primer día de la semana, apareció
primeramente a María Magdalena, de quien había echado siete demonios”
Entonces,
¿cuándo murió, fue sepultado y resucitó Jesús?
A
estas alturas tal vez a alguien le parezca no solo redundante, sino incluso
absurdo, preguntar lo anterior, ¿qué no
ya quedamos que Jesús fue sepultado, y por ende murió, en vísperas de un
sábado, un reposo?, y en cuanto a la resurrección ¿qué no es muy claro Marcos
16:9 cuando dice que “Habiendo, pues, resucitado Jesús por la mañana, el primer
día de la semana [o sea el domingo], apareció primeramente a María Magdalena,
de quien había echado siete demonios”?
Si,
las citas que anteriormente hemos visto dicen eso, pero no significan lo que el
mundo ha interpretado. Antes de aclarar el punto veamos una situación que
debería generar a menos una incógnita de asombro para quien la leyese y que nos
sirve para comenzar a conciliar todo.
¿Cuándo
las mujeres compraron las aromas para embalsamar a Jesús, antes o
después del sábado? “Cuando pasó el sábado,
María Magdalena, María la madre de Jacobo, y Salomé, compraron especias
aromáticas para ir a ungirle” (Marcos 16:1); ahora bien, ¿cuándo las mujeres prepararon
las aromas para embalsamar a Jesús, antes o después del sábado? “Y vueltas,
prepararon especias aromáticas y ungüentos; y
descansaron el sábado, conforme al mandamiento” (Lucas 23:56). Así que aquí
tenemos una situación más que ilógica donde las mujeres compran las aromas para
embalsamar el cuerpo de Jesús después del sábado, pero preparan esas
aromas para embalsamar el cuerpo de Jesús antes del sábado.
Si
bien esto parece un absurdo y una contradicción, no lo es, sino que ordenando
los días que implícitamente se consideran uno, sin prejuicio algún previo, puede entender que la muerte de nuestro
Señor, y por lo tanto su sepultura, se llevó a cabo un miércoles siendo por
ende la resurrección un sábado. Veamos.
¿Un
sábado o dos sábados?
Por
Marcos 16:9 citado anteriormente, vemos que para cuando María Magdalena fue al
sepulcro el domingo temprano la resurrección ya se había llevado a cabo, de
hecho por Juan 20:1 sabemos que María Magdalena va al sepulcro aun siendo
oscuro y la piedra ya había sido movida, así que la cuestión de los sábados de Marcos
16:1 y Lucas 23:56 tiene que ser arreglada antes del domingo. Marcos 16:1 y Lucas
23:56 se convierten en contradictorios en cuanto a su redacción cuando uno
considera que ambos se están refiriendo al mismo sábado, pero ¿y si fueran
sábados diferentes?
La
palabra sábado viene del hebreo שבת, shabat, que significa, como ya se comentó,
reposar, cesar [toda actividad], y que generalmente se aplica al séptimo día de
la semana. Pero el pueblo de Israel tenía otros memoriales anuales donde
obligatoriamente también tenía que hacer shabat, cesar toda actividad, reposar.
Éxodo
12:6,8, Levítico 23:5 y Números 28:16
señalan que lo se conoce como la Pascua debía celebrarse el 14 de Nisán.
Éxodo
12:6,8 Y lo guardaréis [el cordero] hasta el día catorce de este mes, y lo
inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes. Y
aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura; con
hierbas amargas lo comerán.
Levítico
23:5 En el mes primero, a los catorce del mes, entre las dos tardes, pascua es
de Jehová.
Números
28:16 Pero en el mes primero, a los catorce días del mes, será la pascua de
Jehová
Es
interesante ver que ese día no se manda reposar, pero sí se dan instrucciones
muy precisas de cómo celebrar la Pascua. Jesús celebró la Pascua el 14 de Nisán
al ocultarse el sol, como se instruye en la Escritura. Lo que muchos pasan por
alto es que inmediatamente después de la Pascua comenzaba una fiesta llamada de
los Ázimos o Panes sin Levadura, la cual duraba siete días siendo el día
primero y el día último shabats, es decir, días de reposo.
Éxodo
12:18, 15, Levítico 23:6 y Números 28:17
señalan como es que el 15 del mes primero (Nisán o Abib) debía celebrarse la
Fiesta de los Panes sin Levadura por siete días.
Éxodo
12:18 En el mes primero comeréis los
panes sin levadura, desde el día catorce del mes por la tarde hasta el
veintiuno del mes por la tarde
Levítico
23:6 Y a los quince días de este mes es
la fiesta solemne de los panes sin levadura a Jehová; siete días comeréis panes
sin levadura.
Números
28:17 Y a los quince días de este mes,
la fiesta solemne; por siete días se comerán panes sin levadura.
Lo interesante es que como dice Éxodo 12:16,
Levítico 23:7, Números 28:18 y Deuteronomio 16:8, el primero y el último de
esos siete días se tenía que hacer shabat, cesar toda actividad, reposar.
Éxodo
12:16 El primer día habrá santa
convocación, y asimismo en el séptimo día tendréis una santa convocación;
ninguna obra se hará en ellos, excepto solamente que preparéis lo que cada cual
haya de comer.
Levítico
23:7 El primer día tendréis santa
convocación; ningún trabajo de siervos haréis.
Números
28:18 El primer día será santa
convocación; ninguna obra de siervos haréis.
Deuteronomio
16:8 Seis días comerás pan sin levadura,
y el séptimo día será fiesta solemne a Jehová tu Dios; no trabajarás en él.
Después
de la Pascua empezaba la Fiesta de los Panes sin Levadura, siendo el primer y
el último día de esta fiesta shabats, es decir de reposo, como eran de reposo
todo tenía que dejarse listo antes que iniciase, por eso en Juan 19:31, 42 se
le llama a esto la preparación de la Pascua, es decir, los preparativos que
podían hacerse el día de la pascua, 14 de Nisán, ya que no era de reposo para
poder el día siguiente, 15 de Nisán, primer día de Panes sin Levadura,
descansar. ¿Cómo sabemos que el término preparación
de la Pascua no se refiere al día previo de la Pascua sino a las
preparaciones que se hacían en la Pascua para el día posterior? Porque Juan
19:31 señala que esa preparación era por el día del reposo y, como se ha
comentado, el 14 de Nisán, día de la Pascua, no era de reposo sino el primer
día de Panes sin Levadura, el día siguiente de la Pascua, el 15 de Nisán, por
lo que las preparaciones para el día de reposo se hacían el 14.
Dado
que después de la Pascua empezaba la Fiesta de los Panes sin Levadura, siendo
el primer y el último día de esta fiesta shabats, es decir de reposo, sólo hay
dos opciones: o el primer día de reposo de Panes sin Levadura cayó en el sábado
semanal o cayó en otro día diferente al sábado semanal. Si es el primer caso se
tendría un solo día de reposo donde confluyeran dos shabats: el primer día de
Panes sin Levadura y el sábado semanal, si fuera el segundo caso se tendría en
un día diferente al sábado semanal otro shabat, otro reposo, ¿por cuál de las
dos opciones se decanta la Escritura? Veamos
Supongamos
que Jesús muere un viernes y por lo tanto el primer día de Panes sin Lavadura,
la fiesta que inicia inmediatamente después de la Pascua, cayó el mismo día que
el sábado semanal. Si este fue el caso tenemos el absurdo mencionado
anteriormente de Marcos 16:1 y Lucas 23:56: “Cuando pasó el sábado, María Magdalena, María la madre de Jacobo, y
Salomé, compraron especias aromáticas para ir a ungirle” (Marcos 16:1), “Y
vueltas, prepararon especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el sábado, conforme al mandamiento” (Lucas 23:56).
Como ya se comentó, si el primer día de Panes sin Levadura, de reposo, cayó en
el sábado semanal, de reposo, se tendría un solo día de reposo que vuelve la
anterior redacción una situación más que ilógica imposible de resolver donde
las mujeres compran las aromas para embalsamar el cuerpo de Jesús después
del sábado, pero preparan esas aromas para embalsamar el cuerpo de Jesús antes
del sábado.
Ahora,
supongamos que Jesús muere otro día que no sea el viernes y por lo tanto el
primer día de Panes sin Lavadura, de reposo, caiga en cualquier otro día que no
sea el sábado semanal, ahí sí se podría arreglar que las especias fueron compradas
cuando pasó el shabat relativo al primer día de panes sin Levadura y luego se
prepararon descansando el shabat semanal. Dado que aquí no hay contradicciones,
cuestiones absurdas o paradojas irresolubles, vamos acomodando los días a
reserva de desarrollar este punto con mayor amplitud posteriormente, sobre todo
por la consideración relativa a la forma de medir el tiempo bíblicamente en
cuanto al inicio y término de da día. Este acomodo por facilidad debe hacerse
desde el domingo y hacia atrás.
5.
Para el domingo Jesús ya había resucitado.
4. El
sábado semanal fue, como lo señala el mandamiento, de reposo.
3. Las
mujeres en viernes compran y preparan las especias antes del sábado semanal.
2. El
jueves es shabat, es decir, reposo, por ser el primer día de panes sin
levadura.
1. El
miércoles antes de la puesta del sol, es decir, antes que comience el jueves
bíblico, es Jesús puesto en la sepultura.
Así
que necesaria y forzosamente, en la semana que murió Jesús, se dieron dos
shabat, o dos reposos, el ordenado para el primer día de la Fiesta de los Panes
sin Levadura (al día siguiente de la Pascua) y el del sábado semanal.
Quien
defienda la muerte de Jesús un viernes siendo que el primer día de Panes sin
Lavadura y el Shabat semanal cayeron el mismo día, se enfrentará al reto de
conciliar el absurdo, la paradoja, de cómo es que las mujeres pudieron compran
las aromas para embalsamar el cuerpo de Jesús después del sábado (Marcos
16:1), pero preparan esas aromas para embalsamar el cuerpo de Jesús antes
del sábado (Lucas 23:56).
Pero,
y para concluir esto, el requisito de todo esto es que Jesús hubiese sido
enterrado, como lo señala Deuteronomio 21:23, el mismo día que fue muerto,
miércoles previo a la puesta de sol, para así cumplir, al resucitar el sábado
previo a la puesta de sol, con la señal mesiánica.
El
mandamiento contemplado en las leyes mosaicas de no permitir que el cuerpo de
una persona colgada permanezca así durante la noche, sigue vigente más sin embargo
espiritualizado referido a que debe concederse, tanto a la comunidad, sus
familiares o incluso el transgresor, del descanso necesario, lo que implica
cerrar el ciclo del castigo para dar paso a la sanación sea ésta la
restauración del transgresor o expulsión definitiva.

Comentarios
Publicar un comentario