206. Se debe amar al prójimo como a uno mismo (Lv. 19:18)
“No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová” Como parte del pacto que en su momento Dios hizo con su pueblo, estableció, dentro de las mismas normativas dadas, ciertas disposiciones a efectos de cuidar que las mismas no alimentaran lo peor que como seres humanos tenemos: La soberbia, el rencor, la venganza. Ante normativas tan perfectas y santas como las dadas por Dios a su pueblo, un riesgo inherente a la naturaleza humana es que, quienes las cumpliesen, se considerase mejores que aquellos que llegasen a transgredirlas, siendo que, caso peor, cuando fuesen los primeros los afectados buscasen, guardando rencor en su corazón, el vengarse de los demás. Ante esto Dios claramente les dice “No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová” (Levítico 19:18) Las normas del Antiguo Testamento en su mayoría tenían, como so...