175. En caso de división, no seguir a la mayoría para hacer el mal o agravios (Éx. 23:2)
“No seguirás a los muchos para hacer mal, ni responderás en litigio inclinándote a los más para hacer agravios”
Como
parte del pacto establecido entre Dios y su pueblo, claramente se señaló que
incluso aunque la mayoría se inclinase hacía el mal, aquellos que quisieran
seguir el Camino del Señor debían mantenerse en obediencia a Él.
Lo
anterior aplica de igual manera para aquellos elegidos que hoy, habiendo respondido
al llamamiento del Padre para venir a salvación en el presente siglo, buscan alcanzar
las promesas que se les han hecho respecto del reino venidero.
Un reino requiere
de ciudadanos, en el caso del Reino de Dios es igual siendo que estos
ciudadanos serán aquellos que hayan calificado para ser parte del mismo, es
decir, los llamados y elegidos que hayan sido considerado fieles (Revelación
17:14). En este reino el mal no existirá más y las leyes divinas habrán sido
puestas en los corazones de los santos.
Revelación 20
1Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una
gran cadena en la mano. 2 Y prendió al dragón, la
serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; 3 y lo arrojó al abismo, y lo encerró,
y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que
fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo.
Isaías 11:9
No harán mal ni dañarán en
todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová,
como las aguas cubren el mar.
Ezequiel 11
19 Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y
quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de
carne, 20 para que anden en mis
ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo
sea a ellos por Dios.
Jeremías 31
33 Pero este es el pacto que haré con la casa de
Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la
escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por
pueblo. 34 Y no enseñará más ninguno a su
prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me
conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová;
porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.
Ahora bien, respecto del venidero
del Reino de Dios, el siguiente punto tiene que ver con la edificación del
mismo, es decir, con aquellos frutos, aquellos resultados, que serán consecuencia
de los fundamentos del reino cuando éste se realice —amor, gozo, paz y
abundancia— sabiendo y entendiendo que las siguientes condiciones, así como los
fundamentos ya vistos, serán permanentes, siendo, en ese entendido, que en el presente
siglo los elegidos, tanto por su fe como
por sus obras, están siendo edificados para ser calificados para ser con Cristo
reyes y sacerdotes
Amor
Siendo Dios amor (1 Juan 4:8),
la principal característica de Su reino reflejará precisamente esto, siendo que
este amor estará presente en los ciudadanos del reino.
Isaías 19
22 Y herirá Jehová a Egipto; herirá y
sanará, y se convertirán a Jehová, y les será clemente y los sanará.
23 En aquel tiempo habrá una calzada de
Egipto a Asiria, y asirios entrarán en Egipto, y egipcios en Asiria; y los
egipcios servirán con los asirios a Jehová.
24 En aquel tiempo Israel será tercero con
Egipto y con Asiria para bendición en medio de la tierra; 25 porque
Jehová de los ejércitos los bendecirá diciendo: Bendito el pueblo mío Egipto, y
el asirio obra de mis manos, e Israel mi heredad.
Gozo
Dadas las condiciones del
Reino de Dios, tanto en sus fundamentos como en su edificación, otro de los
resultados de esto será el gozo que en el mismo se experimentará, gozo que
todos aquellos que hayan calificado para ser parte del mismo experimentarán constantemente.
Isaías 65
22 No edificarán para que otro habite, ni plantarán para que otro coma;
porque según los días de los árboles serán los días de mi pueblo, y mis
escogidos disfrutarán la obra de sus manos. 23 No trabajarán en vano, ni darán a
luz para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus
descendientes con ellos. 24 Y antes que clamen,
responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído. 25 El lobo y el cordero serán
apacentados juntos, y el león comerá paja como el buey; y el polvo será el
alimento de la serpiente. No afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte,
dijo Jehová.
Paz
Otro de los
resultados visibles, palpables, experimentables del Reino de Dios será la paz,
profunda y extendida que en el mismo se experimentará, paz disfrutada por los
santos que lo habiten.
Miqueas 4
1 Acontecerá en los postreros tiempos que el monte de la casa de Jehová
será establecido por cabecera de montes, y más alto que los collados, y
correrán a él los pueblos. 2 Vendrán muchas naciones,
y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, y a la casa del Dios de Jacob; y
nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de Sion saldrá
la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. 3 Y él juzgará entre muchos pueblos, y
corregirá a naciones poderosas hasta muy lejos; y martillarán sus espadas para
azadones, y sus lanzas para hoces; no alzará espada nación contra nación,
ni se ensayarán más para la guerra. 4 Y se sentará cada uno
debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien los amedrente;
porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado.
Isaías 32
18 Y mi pueblo habitará en morada de paz, en habitaciones seguras, y en
recreos de reposo. 19 Y cuando caiga granizo,
caerá en los montes; y la ciudad será del todo abatida.
Abundancia
Por último, el Reino de Dios
experimentará una abundancia sin precedentes, abundancia existente, sí, pero
también abonada con el trabajo de los santos que sean parte del reino.
Isaías 55
12 Porque con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los montes y los
collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo
darán palmadas de aplauso. 13 En lugar de la zarza
crecerá ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán; y será a Jehová por
nombre, por señal eterna que nunca será raída.
Isaías 11
6 Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará;
el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los
pastoreará. 7 La vaca y la osa
pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja. 8 Y el niño de pecho jugará sobre la
cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la
víbora. 9 No harán mal ni dañarán
en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de
Jehová, como las aguas cubren el mar.
Amós 9:13
He aquí vienen días, dice
Jehová, en que el que ara alcanzará al segador, y el pisador de las uvas al que
lleve la simiente; y los montes destilarán mosto, y todos los collados se derretirán.
El
mandamiento contemplado en las leyes mosaicas de que, en caso de división, no
seguir a la mayoría para hacer el mal o agravios, sigue vigente más sin embargo
espiritualizado referido a aquellas características relacionadas con el reino
venidero que debemos, con la ayuda del Espíritu, trabajar en el presente siglo
para cualificar para ser con Cristo reyes y sacerdotes, conforme a la voluntad
del Padre y para su mayor gloria.

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