153. El sanedrín debía santificar el primer día de cada mes y contar los años y las estaciones (Éx. 12:2; Dt. 16:1)


 

“Este mes os será principio de los meses; para vosotros será este el primero en los meses del año”

 

“Guardarás el mes de Abib, y harás pascua a Jehová tu Dios; porque en el mes de Abib te sacó Jehová tu Dios de Egipto, de noche”

 

Como parte del pacto que Dios hizo con su pueblo, se estableció un cambio en el calendario que hasta ese momento habían llevado los suyos, Éxodo 12:2 da fe de ese cambio cuando Dios les dice “Este mes os será principio de los meses; para vosotros será este el primero en los meses del año”, luego entonces hasta ese momento esto no era así, es decir, el año iniciaba en otro mes, para los elegidos esto tiene una connotación espiritual referida a cuándo comienza su nueva vida, esa vida en la cual han sido rescatados del pecado y de la muerte por medio del sacrificio redentor de Jesús, simbolizado por la sombra de la Pascua que se celebró en ese nuevo primer mes del año, pero los alcances de este cambio son mucho más profundos que meramente cronológicos y para entenderlos hay que remitirse mucho más atrás, en el contexto de lo que conocemos como el Diluvio Universal.

 

La Lectura Bíblica de Génesis 8 contiene la relatoría del cuando ceso el diluvio, de cuando el Arca se detuvo en un monte, de cuando todos salieron del Arca, de las ofrendas que Noé hizo a Dios, y de las promesas que Dios hizo con la humanidad en la figura de Noé y su familia.

 

Génesis 8

Y se acordó Dios de Noé, y de todos los animales, y de todas las bestias que estaban con él en el arca; e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas. Y se cerraron las fuentes del abismo y las cataratas de los cielos; y la lluvia de los cielos fue detenida. Y las aguas decrecían gradualmente de sobre la tierra; y se retiraron las aguas al cabo de ciento cincuenta días. Y reposó el arca en el mes séptimo, a los diecisiete días del mes, sobre los montes de Ararat. Y las aguas fueron decreciendo hasta el mes décimo; en el décimo, al primero del mes, se descubrieron las cimas de los montes.

Sucedió que al cabo de cuarenta días abrió Noé la ventana del arca que había hecho, y envió un cuervo, el cual salió, y estuvo yendo y volviendo hasta que las aguas se secaron sobre la tierra. Envió también de sí una paloma, para ver si las aguas se habían retirado de sobre la faz de la tierra. Y no halló la paloma donde sentar la planta de su pie, y volvió a él al arca, porque las aguas estaban aún sobre la faz de toda la tierra. Entonces él extendió su mano, y tomándola, la hizo entrar consigo en el arca. 10 Esperó aún otros siete días, y volvió a enviar la paloma fuera del arca. 11 Y la paloma volvió a él a la hora de la tarde; y he aquí que traía una hoja de olivo en el pico; y entendió Noé que las aguas se habían retirado de sobre la tierra. 12 Y esperó aún otros siete días, y envió la paloma, la cual no volvió ya más a él.

13 Y sucedió que en el año seiscientos uno de Noé, en el mes primero, el día primero del mes, las aguas se secaron sobre la tierra; y quitó Noé la cubierta del arca, y miró, y he aquí que la faz de la tierra estaba seca. 14 Y en el mes segundo, a los veintisiete días del mes, se secó la tierra.

15 Entonces habló Dios a Noé, diciendo: 16 Sal del arca tú, y tu mujer, y tus hijos, y las mujeres de tus hijos contigo. 17 Todos los animales que están contigo de toda carne, de aves y de bestias y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, sacarás contigo; y vayan por la tierra, y fructifiquen y multiplíquense sobre la tierra. 18 Entonces salió Noé, y sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos con él. 19 Todos los animales, y todo reptil y toda ave, todo lo que se mueve sobre la tierra según sus especies, salieron del arca.

20 Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar. 21 Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho. 22 Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche.

 

El relato de Génesis 8 contiene mucha comprensión subyacente. Recordemos que nada en la Escritura es casual, la misma, al ser inspirada por Dios, incluye en cada detalle verdades que Dios desea sean conocidos por los suyos. Génesis 8 está lleno de referencias a meses, días, tiempos en general, que, entre otras cosas que ahí se mencionan, deben ser dilucidados a bajo la guía del Espíritu. Veamos una de estas referencias.

 

Génesis 8:4 señala “y reposó el arca en el mes séptimo, a los diecisiete días del mes, sobre los montes de Ararat”. La palabra “reposó” se ha traducido del hebreo וַתָּ֤נַח, wat·tā·naḥ, que literalmente significa “descansar”. Este simple hecho debería ser más que suficiente para atraer nuestra atención pues pudiendo el Espíritu inspirar otras palabras para cuando el Arca se estacionó en uno de los montos tales como “llegó”, “atracó”, “estacionó”, escogió precisamente la palabra “reposó” que más bien tiene una connotación a algo vivo que entra en un descanso. ¿Qué se nos querrá develar? Veamos.

 

Los judíos tienen dos tipos de calendarios, uno que llaman civil, que comienza en Tishri, y otro que llaman religioso que comienza en Nisán. Los meses del año en ambos son lo mismo no así, como ya se indicó, el inicio del año. Providencialmente en el calendario judío Tishri y Nisán son antípoda, es decir, están diametralmente opuestos uno al otro, lo cual tiene una comprensión espiritual que se comentará más delante.

 

Antes de continuar es necesario entender por qué los judíos, en su calendario civil, inician el año en Tishri. Los judíos inician el calendario civil en Tishri ya que consideran que en ese mes se hizo la creación, por su parte, y nomás como aclaración, Nisán rige el inicio del calendario religioso, sobre todo referido a la observancia de las fiestas solemnes de Jehová. Los judíos señalan lo referido a Tishri basados en una tradición milenaria pero la misma tiene algún sustento que podemos dilucidar en la Escritura sin pretender con esto ser doctrinarios al respecto.

 

Lo primero que debemos observar es que Escrituralmente sí se puede determinar que Nisán no era el inicio del año en su momento. Cuando el pueblo de Israel iba a celebrar la primera Pascua están en Egipto previo a su salida de Él, Dios le dice a Moisés, refiriéndose a Nisán, “este mes os será principio de los meses; para vosotros será este el primero en los meses del año”. ¿Cómo sabemos que se refería a Nisán?, porque en Éxodo 13:4 Dios le dice al pueblo a través de Moisés “Vosotros salís hoy en el mes de Abib”. Abib es otro nombre para Nisán, el primero tienen origen hebreo, el segundo babilónico, pero se refiere al mismo mes. Ahora bien, si Dios indica que de ahí en adelante Nisán, o Abib, será el principio de los meses es más que evidente que antes no era así, pero bueno ¿cómo se llega a determinar que Tishri era el original inicio del año antes de esta indicación? Hay varios indicios para ello.

 

El primero es que Tihsri deviene del acadio Tasritu que significa “comienzo”. De hecho, en todas las culturas semíticas de esa zona ese mes era el inicio del año. Nomás esto debería ser más que suficiente para despertar nuestro interés, después de todo ¿por qué llamar “comienzo” a un mes que está a meses de distancia del mes de Nisán, inicio del año? Si Nisán es el primer mes, Tihsri sería el séptimo, no el “comienzo”. Pero hay más.

 

Tishri es el único mes en que se celebra una santa convocación en su primer día, lo que se conoce como la Fiesta de las Trompetas (Levítico 23:24-25; Números 29:1). También es el único mes que es llamado “poderoso” o “fuerte”  (1 Reyes 8:2), en esta cita “fiesta solemne” se ha traducido del hebreo הָאֵֽתָנִ֖ים oבְּיֶ֥רַח,  hā·’ê·ṯā·nîm   bə·ye·raḥ (el hebreo se lee de derecha a izquierda), que literalmente quiere decir “mes fuerte o mes poderoso”. Además, dado que en ese mes se celebra el Día de la Expiación donde Dios perdona los pecados de su pueblo se entiende como el fin de un ciclo y el inicio de uno nuevo.

 

Por último Tishri es el anagrama de Reshit, un anagrama es crear una palabra reordenando las letras de otra palabra previa, siendo que Reshit es la palabra con que inicia Génesis cuando dice “En el Principio”, בְּרֵאשִׁ֖ית, bə·rê·šîṯ, siendo que por esto ambas estarían íntimamente relacionadas con la noción del inicio de la creación.

 

Pero bueno, con todo y todo, el hecho de que los judíos consideren a Tishri el primer mes de lo que llaman el calendario civil se basa más bien en la tradición y ciertas referencias escriturales, no contundentes, ni doctrinales ni dogmáticas, como las que acabamos de ver.

 

Pero eso no es lo interesante sino lo que deviene de ello y veremos a continuación. Si Tishri era antes de la primera Pascua el primer mes del año, siendo que a partir de la Pascua Nisán lo sería, puede verse que de Tishri a Nisán, siendo Tishri el otrora primer mes, Nisán sería el séptimo mes, siendo que la relatoría de cuando el Arca se detuvo en un monte es previa a la primera Pascua por lo que el calendario primordial sería el referente.

 

Ahora bien, si retomamos la cita vista al inicio de Génesis 8:4 donde se señala “y reposó el arca en el mes séptimo, a los diecisiete días del mes, sobre los montes de Ararat”, de nuevo, considerando que antes de la primera Pascua, ese mes séptimo, después de la primera Pascua, sería el mes de Nisán, dicho otra forma, en el calendario posterior a la primera Pascua lo dicho por Génesis 8:4 se referiría a los diecisiete días del mes de Nisán, ¿y qué sucedió un 17 de Nisán?, ¡la resurrección de Jesús! Recordemos que Jesús fue muerto el 14 de Nisán, entre las dos tardes, y enterrado poco antes de terminar ese día, siendo que si iba a estar tres días y tres noches enterrado su resurrección se efectuaría un 17 de Nisán poco antes de terminar ese día. Pero hay más, y lo que sigue terminará de enlazar aquel reposo que tuvo el Arca el 17 del mes séptimo, en el calendario primordial, o 17 de Nisán, en el calendario post Pascua.

 

La Escritura, al provenir de un ser infinito, contiene de igual forma verdades infinitas, lo que Pablo escribiendo a los de Éfeso llama la multiforme sabiduría de Dios (Efesios 3:10). Piensa en la primer genealogía que aparece en la Palabra la de Adán, en Génesis 5, ¿es solo eso?, ¿una genealogía más? Veamos en el orden cronológico, el significado en hebreo de los nombres que ahí aparecen: Adán=hombre, Set=sustituto, Enós=causa de mortalidad, Cainán=redimido, Mahalaleel=adora a Dios, Jared=descender, Enoc=instruir, Matusalén=al morir envía,  Lamec= prominente, Noé=reposo; juntemos todo: hombre + sustituto + causa de  mortalidad + redime + adora a Dios + desciende + instruye + al morir envía + reposo. ¿A qué te suena eso?, ahora bien, ¿qué probabilidades habría que alguien 1,500 años antes de Jesús escribiera una genealogía cuyos significados apuntase a algo que no sería entendido, y esto solo por algunos, siglos y siglos después?

 

De nuevo veamos el resultado de los significados de la anterior genealogía: hombre + sustituto + causa de  mortalidad + redime + adora a Dios + desciende + instruye + al morir envía + reposo. Para nosotros queda claro que se refiere, 1,500 años de la venida de nuestro Señor, a Él. Lo interesante, referido al tema que se está tratando, es que dicha frase señala que “al morir envía reposo”. Si retomamos la cita de Génesis 8:4 donde se señala “y reposó el arca en el mes séptimo, a los diecisiete días del mes, sobre los montes de Ararat”, considerando lo dicho anteriormente acerca de los calendarios civil y religioso judío, vemos cómo es que esta cita es una sombra que apunta a la resurrección de nuestro Señor exactamente en el día y mes en que miles de años ésta se efectuaría completando su misión redentora y trayéndonos reposo.

 

Pero todavía hay más, pues lo escrito antes de nuestro Señor son sombras relativas a su venida, en este caso la cita ya vista de Génesis 8:4. Pero si solo consideramos el calendario que los judíos llaman religioso, ese cuyo primer mes es el de Nisán, tenemos, en ese calendario, que si el primer mes es Nisán, Tishri es el séptimo mes, siendo que, como ya se comentó, en ese mes están las fiestas, en ese orden, de Trompetas, Día de la Expiación y Tabernáculos. Con Trompetas, que es cuando viene nuestro Señor resucitando/transformando a los suyos, inicia lo que se conoce como el Milenio, el inicio del Reino de Dios, siendo que si, como se entiende en la iglesia de Dios, 6000 años fueron dados al hombre para autogobernarse, relacionados esos con los 6 días de la creación (1 Pedro 6:8), el séptimo, lo que se conoce como el Milenio, puede verse como el día mileniar de reposo, ¿y que escribe Pablo a los hebreos? “Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios” (Hebreos 4:9), reposo que la iglesia de Dios entiende se refiere al Milenio. Así que visto en el calendario religioso, ese séptimo mes en el que el Arca reposó, también se refiere al reposo que el pueblo de Dios, simbolizado por los salvados en el Arca, entrarán por fin al reposo tan anhelado al inicio del Reino de Dios en el Milenio.

 

Por último, se señaló al inicio que Tishri es la antípoda de Nisán, es decir, que están ambos meses diametralmente opuestos. Esto es providencial ya que, considerando todo lo dicho hasta ahorita, Tishri era el inicio del calendario civil al referirse a cuándo fue la creación, lo cual apunta al mundo natural, mientras que Nisán, inicio del calendario religioso, apunta al mundo espiritual. Si primero fue el calendario civil y luego el calendario religioso, tenemos un referente en ello a que primero es lo natural, luego lo espiritual (1 Corintios 15:46); de igual forma, al estar diametralmente opuestos es un indicativo de lo diferentes que ambos son siendo que uno inicia en el primero pero concluye en el segundo, lo cual es explicado por Pablo cuando señala “…Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción. Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder. Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual…” (1 Corintios 15:42-44).

 

¿Y los demás meses, días, tiempos en general, entre otras cosas, que se mencionan en Génesis 8? Ya habrá tiempo para en otra ocasión para abordarlos Sirva lo comentado en esta ocasión para entender la expresión de Pablo en su carta a los de Roma “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!” (Romanos 11:33).

 

El mandamiento contemplado en las leyes mosaicas de que el sanedrín debía santificar el primer día de cada mes y contar los años y las estaciones, sigue vigente más sin embargo espiritualizado referido la vida de los elegidos que empieza cuando son rescatados por el sacrificio redentor de Jesús, simbolizado por la sombra de la Pascua, pero apuntando el cambio del calendario a ese reposo que dichos elegidos conseguirán al regreso de nuestro Señor si es que nos mantenemos fieles hasta el final.

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