28. No escuchar al que profetiza para los ídolos (Dt. 13:3,4)
“no darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque Jehová vuestro Dios os está probando, para saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma. En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis, y a él seguiréis” La relación con Dios, quién es espíritu, debe ser de naturaleza espiritual. Desde el principio Dios nos dice algo que hemos comprobado con el devenir de la historia humana: por más buenas intenciones que uno tenga al tratar de representar a la divinidad es muy fácil que por nuestra naturaleza esto se desvíe a devociones o cultos que nos alejen del Dios verdadero, viviente, veraz, por ello en este segundo mandamiento se hace énfasis en no desviar nuestro culto debido a Dios hacia imágenes hechas por el hombre. Esto aplica incluso con aquellos que pudieran parecer venir en nombre de Dios mismo. Deuterono...