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Mostrando entradas de octubre, 2024

20. No defender a tal persona [a quien difunda idolatría] (Dt. 13:9)

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  “sino que lo matarás; tu mano se alzará primero sobre él para matarle, y después la mano de todo el pueblo”   La relación con Dios, quién es espíritu, debe ser de naturaleza espiritual. Desde el principio Dios nos dice algo que hemos comprobado con el devenir de la historia humana: por más buenas intenciones que uno tenga al tratar de representar a la divinidad es muy fácil que por nuestra naturaleza esto se desvíe a devociones o cultos que nos alejen del Dios verdadero, viviente, veraz, por ello en este segundo mandamiento se hace énfasis en no desviar nuestro culto debido a Dios hacia imágenes hechas por el hombre.   Esto aplica incluso con aquellos que pudieran parecer venir en nombre de Dios mismo.   Deuteronomio 13 6  Si te incitare tu hermano, hijo de tu madre, o tu hijo, tu hija, tu mujer o tu amigo íntimo, diciendo en secreto: Vamos y sirvamos a dioses ajenos, que ni tú ni tus padres conocisteis,   7  de los dioses de los pueblo...

19. No tener compasión por tal persona [a quien difunda idolatría] (Dt. 13:9)

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  “sino que lo matarás; tu mano se alzará primero sobre él para matarle, y después la mano de todo el pueblo”   La relación con Dios, quién es espíritu, debe ser de naturaleza espiritual. Desde el principio Dios nos dice algo que hemos comprobado con el devenir de la historia humana: por más buenas intenciones que uno tenga al tratar de representar a la divinidad es muy fácil que por nuestra naturaleza esto se desvíe a devociones o cultos que nos alejen del Dios verdadero, viviente, veraz, por ello en este segundo mandamiento se hace énfasis en no desviar nuestro culto debido a Dios hacia imágenes hechas por el hombre.   Esto aplica incluso con aquellos que pudieran parecer venir en nombre de Dios mismo.   Deuteronomio 13 6  Si te incitare tu hermano, hijo de tu madre, o tu hijo, tu hija, tu mujer o tu amigo íntimo, diciendo en secreto: Vamos y sirvamos a dioses ajenos, que ni tú ni tus padres conocisteis,   7  de los dioses de los pueblo...

18. No dejar de odiarlo [a quien difunda idolatría] (Dt. 13:9)

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  “sino que lo matarás; tu mano se alzará primero sobre él para matarle, y después la mano de todo el pueblo”   La relación con Dios, quién es espíritu, debe ser de naturaleza espiritual. Desde el principio Dios nos dice algo que hemos comprobado con el devenir de la historia humana: por más buenas intenciones que uno tenga al tratar de representar a la divinidad es muy fácil que por nuestra naturaleza esto se desvíe a devociones o cultos que nos alejen del Dios verdadero, viviente, veraz, por ello en este segundo mandamiento se hace énfasis en no desviar nuestro culto debido a Dios hacia imágenes hechas por el hombre.   Esto aplica incluso con aquellos que pudieran parecer venir en nombre de Dios mismo.   Deuteronomio 13 6  Si te incitare tu hermano, hijo de tu madre, o tu hijo, tu hija, tu mujer o tu amigo íntimo, diciendo en secreto: Vamos y sirvamos a dioses ajenos, que ni tú ni tus padres conocisteis,   7  de los dioses de los pueblo...

17. No escuchar a nadie que difunda la idolatría (Dt. 13:8)

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  “no consentirás con él, ni le prestarás oído; ni tu ojo le compadecerá, ni le tendrás misericordia, ni lo encubrirás”   La relación con Dios, quién es espíritu, debe ser de naturaleza espiritual. Desde el principio Dios nos dice algo que hemos comprobado con el devenir de la historia humana: por más buenas intenciones que uno tenga al tratar de representar a la divinidad es muy fácil que por nuestra naturaleza esto se desvíe a devociones o cultos que nos alejen del Dios verdadero, viviente, veraz, por ello en este segundo mandamiento se hace énfasis en no desviar nuestro culto debido a Dios hacia imágenes hechas por el hombre.   Esto aplica incluso con aquellos que pudieran parecer venir en nombre de Dios mismo.   Deuteronomio 13 1  Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios,   2  y si se cumpliere la señal o prodigio que él te anunció, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que n...